El juicio, celebrado en la Audiencia Provincial de Asturias, ha quedado visto para sentencia tras la exposición de las acusaciones formuladas por el Ministerio Público

Este martes, en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Oviedo, se vivió uno de esos casos difíciles de digerir, en el que un hombre se sentó en el banquillo acusado de agredir sexualmente a su propia hija. Según el relato defendido por el Ministerio Fiscal, el acusado se habría colado en dos ocasiones en el dormitorio de la joven, nacida en 2004 y con la que convivía junto a su pareja y otro hijo. En abril de 2023, cuando la víctima tenía 19 años, le habría realizado tocamientos por encima de la ropa. Más tarde, en junio de ese mismo año, y aprovechando que la joven se encontraba bajo los efectos del alcohol tras regresar de una noche de fiesta, el hombre habría aprovechado para empujarla sobre la cama y agredirla sexualmente. Después, habría abandonado la estancia pidiéndole que mantuviera lo sucedido en secreto y diciéndole que la quería. Como consecuencia de los hechos, la víctima padece importantes secuelas psicológicas.
Por ello, la Fiscalía considera que estas acciones son constitutivas de un delito continuado de agresión sexual con la agravante de parentesco, por el que solicita seis años de prisión. A ello se suma la petición de inhabilitación especial durante la condena, la prohibición de aproximarse a menos de 300 metros o comunicarse con la víctima durante ocho años, además de una medida de libertad vigilada de seis años y la inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad y para profesiones con contacto habitual con menores. Respecto al segundo delito de agresión sexual, concurriendo también la agravante de parentesco, el Ministerio Fiscal solicita otros trece años de prisión, inhabilitación absoluta y la prohibición de comunicarse o acercarse a la joven a menos de 300 metros durante un periodo de quince años.
Esta solicitud se complementa con ocho años de libertad vigilada posterior, la inhabilitación para la patria potestad durante seis años y la inhabilitación especial para empleos con contacto con menores durante veinticinco años. Además, en concepto de responsabilidad civil, se solicita que el acusado indemnice a la víctima con la cantidad de diez mil euros por los perjuicios morales sufridos. La vista oral ha quedado vista para sentencia.