Diez años después del traslado del hospital, las instalaciones de El Cristo siguen en estado de abandono mientras las administraciones abren una nueva etapa de coordinación

Diez años después del traslado del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) a La Corredoria, las antiguas instalaciones de El Cristo permanecen en estado de deterioro, con edificios saqueados, grafiteados y abandonados, para desesperación de los vecinos del barrio. Son ellos quienes han visto decaer la actividad comercial y social en sus calles, y quienes miran con una mezcla de expectación y descrédito cada nuevo avance en torno a la reconversión de los terrenos.
En estas, el último capítulo en esta ya larga historia se firmó este martes, con la celebración de la primera reunión de la comisión para su reordenación, un paso que marca la reactivación del diálogo institucional. La cita estuvo presidida por la vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo, y contó con la participación del secretario de Estado de la Seguridad Social y Pensiones, Borja Suárez, que asistía por primera vez en representación de la Tesorería General de la Seguridad Social, propietaria de la antigua Residencia Covadonga y de otros inmuebles del área. Junto a ellos, participaron el consejero de Hacienda, Guillermo Peláez; el consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez; el consejero de Ordenación de Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos, Ovidio Zapico; el rector de la Universidad de Oviedo, Ignacio Villaverde; y el concejal de Urbanismo de Oviedo, Nacho Cuesta.
Las declaraciones más significativas fueron precisamente de un «recién llegado», y es que Suárez aseguró que el Gobierno central está “decidido a encontrar una solución” para el espacio, y anunció la creación de un grupo de trabajo técnico integrado por todas las instituciones, que se reunirá de manera mensual. “Estoy convencido de que a lo largo de los próximos meses encontraremos una buena solución”, afirmaba el secretario de Estado. Por su parte, Peláez, quiso explicar que, aunque los trabajos de demolición permanecen suspendidos desde julio por motivos técnicos, “los derribos están en marcha porque el contrato está adjudicado”. Y añadió también que el Principado ya trabaja en la licitación del Plan Especial de Reforma Interior (PERI) del área, que permitirá avanzar en paralelo en la planificación urbanística y en la recuperación de los terrenos.
«Es un proyecto complejo que no se resuelve de un día para otro»

Desde el Ayuntamiento, el concejal de Urbanismo de Oviedo, Nacho Cuesta, valoró la incorporación de la Seguridad Social, una “clave» para acabar con la descoordinación entre administraciones, aseguró y «despejar las dudas sobre el futuro de la antigua Residencia Covadonga». En representación de la Universidad, quien aspira a poder instalarse en los terrenos, el rector Ignacio Villaverde recordó, como ya hiciera en similares declaraciones hace unos meses, que se trata de “un proyecto complejo, que no se resuelve de un día para otro”, aunque destacó la buena sintonía alcanzada entre las administraciones implicadas. La vicepresidenta Gimena Llamedo, quien capitaneó la reunión, puso en valor el consenso alcanzado y la necesidad de dar pasos efectivos para transformar un espacio estratégico de la ciudad.
Un optimismo compartido por parte de la oposición, como demostraron las declaraciones posteriores del portavoz de IU-Convocatoria por Oviedo, Gaspar Llamazares, quien valoró positivamente la reactivación de la comisión, poniendo, eso sí, un pero: la necesidad de que las medidas sean inmediatas: “La ciudadanía necesita respuestas claras sobre los equipamientos que se van a preservar y, sobre todo, necesita hechos: la demolición no puede seguir paralizada. El Cristo no puede esperar más”.