“Sin conciertos gratuitos de gran formato, con las actuaciones en Feijoo o Paraguas apenas unos días, con los conciertos de pago sin llegar al 30 % del aforo y prohibiendo la programación propia de las casetas, no hay ningún incentivo para salir de fiesta y por eso la afluencia a San Mateo cada año es menor”, apuntan

San Mateo prosigue entre cervezas, música, risas y, también, críticas. La ciudad vive estas fiestas divida entre quienes apoyan el nuevo modelo festivo y quienes añoran los desaparecidos chiringuitos que hasta la pandemia dominaban las arterias del casco histórico. Entre estos últimos, la plataforma Fiestes Populares, que participa en San Mateo con varias casetas repartidas por la plaza de Porlier y la Catedral, denunciaba este jueves lo que consideran un nuevo episodio de censura por parte de la concejala de Festejos, Covadonga Díaz, al, según señalan, «impedir la celebración de gran parte de la programación cultural» que habían diseñado para las plazas en las que tienen presencia.
Desde el colectivo, integrado por más de una decena de organizaciones sociales como AMA Asturies, Ecoloxistes n’Aición o Asturias Acoge, explican que confeccionaron una agenda “diversa y plural” con más de una decena de actuaciones y actividades culturales, todas ellas financiadas con fondos propios, pero “Covadonga Díaz imposibilitó la realización de la mayoría de propuestas sin darnos explicación alguna”. Para Fiestes Populares, “es inexplicable que prohíban conciertos y actividades gratuitas que no le cuestan ni un euro al Ayuntamiento”. Los colectivos vinculan esta situación con lo sucedido en ediciones pasadas. Recuerdan que en 2024 ya se canceló el concierto del artista Isaac Corrales después de que ironizara en redes sociales sobre la escasa afluencia en San Mateo. “Bastó un simple meme para que Covadonga cancelase su concierto”, critican, al tiempo que denuncian que este año se repite la misma dinámica de prohibiciones.
«La afluencia a San Mateo cada año es menor»
A su juicio, el modelo actual de fiestas está agotado. “Sin conciertos gratuitos de gran formato, con las actuaciones en Feijoo o Paraguas apenas unos días, con los conciertos de pago sin llegar al 30 % del aforo y prohibiendo la programación propia de las casetas, no hay ningún incentivo para salir de fiesta y por eso la afluencia a San Mateo cada año es menor”, lamentan. “Cualquier fiesta de prao en Asturies cuenta con más atractivos para asistir”, añaden, y consideran que la responsable de Festejos “debe dimitir, porque está cobrando de todos los ovetenses por un trabajo que no realiza y parece obcecada en hacerlo cada año peor”.
Alba Cideres, de AMA Asturies, explica a miOviedo los detalles de las actividades afectadas: “Fundamentalmente eran sesiones de DJs durante la semana y actuaciones en directo. Nos dejaron meter solo cuatro actividades, aproximadamente un 20 % de lo que propusimos”. Sobre las limitaciones de equipamiento, añade: “No nos permiten utilizar los altavoces que pone el Ayuntamiento, lo que hace imposible que la música o las actuaciones se escuchen en la Catedral. En Porlier, sin embargo, sí se pueden usar esos equipos”. Cideres también habla sobre la diferencia entre Porlier y la plaza de la Catedral, «es evidente que donde hay DJs o música en directo, como en Porlier, sí se nota más afluencia de público. En la Catedral, la programación es mucho más limitada y durante los días entre semana casi no hay actividad. La gente comenta que no hay alternativas ni fiesta posterior”.
«Ya no viene gente de fuera a las fiestas»
Una situación, que, a su parecer, vacía las calles de Oviedo: “La gente que se acerca se queja de que no hay nada que hacer, ni fiesta ni actividades. Solo vienen personas de la ciudad, prácticamente no hay visitantes, y se van después de tomar una copa o dar un paseo. Incluso los conciertos de pago no están teniendo suficiente afluencia. Nosotras hacemos estas propuestas gratuitas para ampliar la agenda cultural y ofrecer alternativas a la ciudadanía, pero solo se nos permitió una fracción».
La denuncia se suma a las críticas que ya lanzaron colectivos sociales en los últimos días contra un modelo festivo que califican de “mercantilizado” y en el que “todo el mundo constata que las fiestas son ahora peores”. Desde Fiestes Populares insisten en recuperar un San Mateo “popular, diverso y reivindicativo”, con protagonismo ciudadano frente a lo que describen como “un consumo pasivo de un producto gris, caro y aburrido”. Pese a las prohibiciones, aseguran que no se resignan: “Seguimos luchando por un San Mateo de primera división y animamos a todas las personas que quieran disfrutar de unas fiestas abiertas y dignas a asistir a las pocas propuestas que se salvaron de la censura”. Hasta el momento, el Ayuntamiento ha rehusado hacer declaraciones al respecto de estas acusaciones.