Presenta su programa “La hora de los empresarios” y afirma que no tiene “ninguna duda” de que ganará las elecciones a la presidencia de la patronal

El empresario José Manuel Ferreira presentó ayer el programa con el que se presenta a las elecciones para la presidencia de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) cuyo objetivo es “anticiparnos” y crear una organización “que vea venir las cosas, que pise el acelerador que haga sudar la camiseta a las administraciones públicas y logre mejorar la calidad de vida de los empresarios”.
Ferreira se mostró convencido de poner ganar a su rival, la presidenta en funciones, María Calvo, que aspira a un segundo mandato: “no tengo ninguna duda porque la mayor parte del tejido empresarial sabe que necesita una FADE que pise el acelerador y hay muchos que creen que mi ilusión y experiencia permitirá un mayor activísimo empresarial con una organización que sea respetada porque respeta los procesos internos”.
“FADE necesita una profunda renovación y un cambio de rumbo porque el ciclo actual está agotado. Hay que hacer una FADE proactiva con los retos del futuro”, explicó al comienzo de la presentación de sus propuestas agrupadas en un documento titulado “La hora de los empresarios”.
El programa de Ferreira se divide en cuatro apartados: el primero hace referencia al modelo orgánico de representación empresarial de FADE y en este punto señaló que “tenemos la urgencia de revitalizar la calidad democrática, facilitar el acceso a los procesos electorales y cambiar el modelo de los órganos de dirección” algo que se comprometió a realizar en los primeros seis meses de su mandato su resulta elegido. Se propone hacer “una FADE que esté más cerca de las empresas y los autónomos que de algunos directivos de algunas asociaciones; más al servicio de las empresas y menos vinculada al aparato orgánico”, en referencia al apoyo de los presidentes de CAC-Asprocon y Femetal a su rival.
El segundo bloque hace referencia a los procesos de ayuda a las empresas y aquí habló de retos como la mejora de la fiscalidad “porque tenemos la fiscalidad más costosa para el desarrollo de las actividades empresariales de España” algo que calificó de injusto y perjudicial para la competitividad. La aplicación de una fiscalidad inteligente y no ideológica será requisito para la firma de la Concertación, una herramienta que ahora sirve más de propaganda al Gobierno que de ayuda a las empresas, lamentó.
En cuanto a la regulación, señaló que es excesiva y compleja y debe simplificarse.
El candidato habló también de la necesidad de abordar procesos de digitalización que impliquen cambios en los modelos de negocio y prometió que la Inteligencia Artificial y la computación cuántica serán objeto estratégico y prioritario en la nueva FADE que pretende presidir a partir del próximo 11 de abril con el fin de promover la innovación en las empresas. En este sentido, el programa indica que las TIC asturianas “tienen que estar en la sala de máquinas de la FADE, aportando su conocimiento y visión estratégica”.
Además, plantea exigir “que en la Concertación se integren estos recursos tecnológicos avanzados para poder dar jaque mate a la lentitud burocrática, que tanto daño hace al dinamismo económico y a la actividad empresarial. Porque más lentitud no significa más garantía sino más ineficiencia”.
Otra de sus preocupaciones, junto a la estrategia para la cualificación y el empleo (formación), será conseguir una energía a precios razonables, competitivos y accesible, algo indispensable para lograr una Asturias industrial.
Estamos en un momento, dijo, que “por razones geopolíticas y de disrupciones tocológicas abre una enorme ventana de oportunidades para atraer nuevas inversiones a Asturias que serían tractoras y son un factor de crecimiento para el tejido empresarial actual. Es una ventana que estará entre tres, cinco o seis años y es un momento ineludible para apretar el acelerador y tratar de situarnos en la mejor posición posible porque luego se iniciará un nuevo proceso industrial que durara años y será más difícil aprovechar esas oportunidades”.
Respecto a la organización territorial habló de la Asturmetrópolis que “es una innovación que nos puede traer ventajas económicas porque generar la imagen de una ciudad por encima de los 500.000 habitantes tiene unos cambios a afectos de escala parecidos a los que en el fútbol tiene un equipo que pasa de segunda a primera división”. Asimismo, promoverá la realización de un mapa de disponibilidades de suelo industrial e impulsará la coordinación de los propietarios privados con los ayuntamientos para ampliar la bolsa de suelo disponible.
En cuanto a los instrumentos de financiación empresarial, promete promover jornadas que conecten a la banca comercial con fondos de capital de riesgo y contribuir a la creación de un fondo privado de capital riesgo con especial sensibilidad hacia las empresas asturianas. Para fomentar las exportaciones de las pymes asturianas, desarrollará una ronda en todo el territorio en colaboración con las Cámaras de Comercio.
Plantea asimismo promover iniciativas para atraer talento en sectores con escasez de profesionales y reforzar los programas de formación, mediante la colaboración con la Administración y en estrecha coordinación con universidades públicas y privadas, centros de Formación Profesional y programas de captación interna de empresas.
Convertir FADE en la puerta de acceso a las empresas que quieran localizarse en la región es otro de los objetivos del proyecto de la nueva FADE de Ferreira. Para lo cual se compromete a impulsar protocolos conjuntos con la Administración regional que trasladen el atractivo de la región como destino de nuevas inversiones.
Ferreira, que estuvo acompañado en la presentación del programa por Covadonga Galán, Esther Díaz y Juan Carlos Santos, miembros de su equipo de campaña, habló también de crear un Laboratorio de Ideas para poner en valor las relaciones entre empresas, confrontando ideas que permitan crear capital social.
Ferreira admitió que “hay más vida empresarial fuera de la FADE y queremos integrarla” para concluir que su objetivo final es “generar las condiciones óptimas para mejorar la calidad de vida de las empresas y para que se desarrolle de la mejor manera posible la actividad empresarial y económica” porque, según dijo, “en Asturias necesitamos generar 50.000 nuevos empleos, incrementar el PIB en un 15% y subir la tasa de actividad (que es la más baja de España) en un plazo no superior a siete años”.
Finalmente, aseguró que todos los puntos de su programa están abiertos a las aportaciones de todos los empresarios de la región.