Muy ligado a los movimientos sociales y sindicales, era padre del narrador David Acera, quien lo definía como «escudo humano por la paz; amante de Machín y de Nat King Cole; divertido en las fiestas; megafonero de excepción por todas las causas justas que en el mundo han sido»

Javier Acera falleció este jueves a los 80 años de edad. Figura muy vinculada a los movimientos sociales y sindicales, fue conocido por su implicación constante en causas sociales y pacifistas a lo largo de varias décadas. Fue pareja de la exconcejala de Izquierda Unida en Oviedo Asunción Rodríguez y padre del narrador David Acera. Compartía, desde hace años, su vida con Carmen Bergatiños.
Precisamente su hijo fue quien, hace apenas unas semanas, trazó un retrato personal y público de su padre en el que destacaba una vida marcada por el compromiso. Lo definía como “niño de la cuenca buena”, sindicalista anticapitalista en el sector bancario y participante activo en iniciativas pacifistas, como las movilizaciones contra la guerra de Irak en 2003, donde ejerció como escudo humano por la paz.
Ese compromiso se reflejó también en episodios que su entorno recuerda como especialmente significativos. Entre ellos, una experiencia en el ámbito financiero que le llevó a rechazar un beneficio económico que consideraba injusto, optando por destinarlo a apoyar causas solidarias internacionales. Tras su fallecimiento, su hijo compartía este jueves en redes sociales una esquela de carácter personal en la que lo describía como “hombre bueno, sindicalista y brigadista por la paz”, además de “buen padre, compañero, gran amigo y megafonero de referencia”, siempre dispuesto a alzar la voz en defensa de la fraternidad, la igualdad y la libertad. En ese mensaje, la familia invitaba a continuar trabajando por un mundo mejor como forma de honrar su memoria.
La capilla ardiente quedará instalada este viernes a partir de las 16.00 horas en el Tanatorio de Los Arenales, en Oviedo. El acto de despedida se celebrará mañana sábado, a las 19.00 horas, en el mismo recinto.