Una caída de parte del revestimiento de una fachada a mucha altura obligó este viernes a emplear la autoescalera de 37 metros, llamando la atención de los muchos viandantes que transitaban por esta céntrica zona

Sobre las 13.30 horas de ayer, Bomberos de Oviedo fueron requeridos por la Policía Local por la caída de objetos a la vía pública en la céntrica calle Manuel García Conde. Se trataba de parte del revestimiento de una fachada, la del número 3, a un altura considerable, por lo que se movilizó la autoescalera de 37 metros para acceder a la zona y comprobar su estado.
Numeroso público fue testigo de la intervención, común para los efectivos de bomberos, pero muy espectacular por la elevada altura en la que se realizó, un séptimo piso en un bloque con bajo y entresuelo. Una vez saneada la fachada, se dio por finalizada la operación.