Las palabras de Alfredo Canteli han recuperado además otras controversias protagonizadas por el alcalde: de la retirada de los bancos arcoíris a llamar espectáculo «para los paisanos» al concierto de Marta Sánchez o pedir, tras un asesinato machista, un minuto de silencio también para los hombres

Lo que comenzó como una polémica municipal en Oviedo ha terminado adquiriendo dimensión nacional: las palabras de Alfredo Canteli sobre la agresión sufrida por Rubén Rosón y Jorge Fernández durante las fiestas de San Mateo han situado al alcalde en el centro de las críticas políticas y mediáticas, con reacciones que han llegado desde el Gobierno central y también desde el ámbito de la cultura. El origen de la controversia está en las declaraciones realizadas por Canteli después de que los dos integrantes de AMA Asturies y voluntarios de Fiestes Populares denunciaran haber sido agredidos durante la primera noche de San Mateo. El regidor aseguró que quería conocer todos los detalles antes de extraer conclusiones y reclamó escuchar «las dos versiones» de lo sucedido.
«Yo no sé lo que pasó. Me gustaría saberlo. Solo sé lo que dice una parte. Desconozco a la otra», afirmó Canteli. El alcalde recordó además un incidente anterior protagonizado por Rosón y añadió: «Qué casualidad. Un poco más o menos a la misma hora». El expresidente del Centro Asturiano también se refirió a los presuntos agresores como «chavales jóvenes» y aseguró: «No creo que sean tan mala gente. Oviedo tiene una juventud fenomenal. Muy buena juventud». Unas palabras que provocaron una rápida reacción de AMA Asturies, que reclamó al alcalde disculpas y una reunión para abordar lo ocurrido.
La oposición municipal pide una rectificación
La controversia abrió inmediatamente un nuevo frente político en el Ayuntamiento de Oviedo. PSOE e IU-Convocatoria por Oviedo han criticado las palabras del regidor y han reclamado una condena clara de la agresión. El candidato socialista a la Alcaldía, Sergio Llera, acusó a Canteli de poner el foco sobre las propias víctimas: «Cuando alguien está en el suelo recibiendo patadas, el problema son quienes están dando las patadas».
Pero la discusión ha dejado ya de circunscribirse solo a Oviedo. Las declaraciones de Canteli han sido recogidas por medios nacionales y han generado comentarios en tertulias y espacios de actualidad política, mientras distintos representantes públicos han cuestionado la respuesta del alcalde. Uno de los pronunciamientos más destacados ha sido el del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que este lunes, durante su visita a Mieres, calificó la agresión de «delito de odio» y expresó su deseo de que los responsables sean identificados y puestos a disposición judicial «a la mayor brevedad».
Preguntado por las palabras del alcalde, Marlaska respondió con ironía: «Si el alcalde dice que son buenos chavales, sabrá quiénes son». El ministro añadió que Canteli debería facilitar a la Policía cualquier información que pudiera ayudar a identificar a los presuntos autores. También la delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, se refirió al episodio y calificó lo ocurrido como una «brutal agresión ideológica». A su juicio, ante los hechos solo cabe la condena, la solidaridad con las víctimas y el compromiso de llevar a los responsables ante la Justicia. La ministra de Sanidad, Mónica García, también había mostrado su solidaridad con los dos agredidos y condenado públicamente el ataque.
David Uclés reclama la dimisión de Canteli
El salto de la polémica al ámbito nacional ha tenido también una vertiente cultural. El escritor David Uclés, autor de La península de las casas vacías y ganador del Premio Nadal, ha pedido públicamente la dimisión del alcalde de Oviedo. Uclés ha criticado la respuesta de Canteli y ha considerado que un alcalde que no condena la violencia puede resultar más peligroso que los propios agresores. También ha cuestionado que el regidor haya restado importancia a lo ocurrido y ha reclamado que abandone el cargo. «Es una caricatura de un tiempo ya pasado, gracias a Dios, muy distinto del que viven hoy los asturianos. Vergonzoso. Debe irse», decía del asturiano el escritor.
Además, el episodio de San Mateo ha recuperado además otras controversias protagonizadas por Canteli durante sus años al frente del Ayuntamiento de Oviedo. Una de las más conocidas fue la retirada de los bancos arcoíris de La Escandalera, una decisión adoptada durante su primer mandato que generó críticas de colectivos LGTBI y de los grupos de la oposición. Los bancos fueron sustituidos en el marco de la actuación realizada en la plaza y posteriormente se convirtieron en uno de los símbolos de la confrontación política en torno a las políticas municipales de diversidad.
Las declaraciones del alcalde en actos y plenos también han provocado en distintas ocasiones enfrentamientos públicos. En uno de los episodios más recientes, durante un Pleno celebrado este mismo año, Canteli se enfrentó verbalmente a la portavoz de Vox en el Ayuntamiento, Sonsoles Peralta, a quien llegó a calificar de «verdulera» durante una discusión. También se recuerda una intervención del alcalde durante unas fiestas de San Mateo en la que se refirió a uno de los conciertos programados, el de Marta Sánchez, como un espectáculo «para los paisanos», una expresión que generó entonces comentarios y críticas en redes sociales y en la esfera política municipal; o sus declaraciones de 2025 sobre el crimen machista de Langreo, cuando vinculó sin fundamento el asesinato con la inmigración y cuestionó las políticas de violencia de género, llegando a reclamar minutos de silencio también por los hombres asesinados.