Distintas voces advierten del riesgo ambiental de expandir la extracción de áridos y proponen medidas de restauración y protección

El Monte Naranco, uno de los espacios naturales más emblemáticos de Oviedo, vuelve a estar en el centro del debate sobre la actividad extractiva. IU-Convocatoria por Oviedo ha propuesto una alternativa a la ampliación de las canteras, que busca compatibilizar la continuidad de la industria siderúrgica con la protección ambiental del monte. El grupo municipal plantea concentrar la actividad extractiva en la Cantera de Cuarteles, ubicada a menor altitud y con un impacto ambiental menor, mientras se inicia la restauración progresiva de la Cantera de Gueñaz, situada en la falda del Naranco y considerada de mayor sensibilidad ambiental. Además, IU pide la elaboración urgente de un Plan Especial de Canteras y un Plan Especial de Protección Integral del Monte Naranco.
Su portavoz, Gaspar Llamazares, ha destacado la importancia de garantizar que la actividad industrial no comprometa la integridad del monte, señalando que la operación prevista por Arcelor Mittal conlleva riesgos “en un terreno especialmente delicado” y cuestionando las medidas de restauración y protección que se implementarán.
El PSOE también comunicaba hace unos días su preocupación. Carlos Fernández Llaneza, portavoz municipal socialista, destacaba que la normativa actual, con un Plan General de 1996 y un Plan de Canteras de 1997, está desactualizada y no garantiza la protección del Naranco. Así, Llaneza ha insistido en que es necesario revisar los planes urbanísticos y ambientales para evitar impactos irreversibles y asegurar la preservación de este espacio natural, mientras se mantienen las materias primas necesarias para la industria regional.
Ambos grupos coinciden en que la urgencia planteada por la empresa no debe precipitar decisiones que comprometan el patrimonio natural y paisajístico de Oviedo, y piden un debate público sobre las alternativas más sostenibles. “Existen opciones viables para mantener el suministro industrial sin sacrificar más superficie del monte”, afirmaba este martes Llamazares, destacando que el cierre progresivo de la Cantera de Gueñaz y la concentración de actividad en la Cantera de Cuarteles permitiría proteger el Naranco sin frenar la actividad siderúrgica.