Los concejales Cristina Pontón y Alejandro Suárez critican las declaraciones de la presidenta de la comunidad judía en Asturias, Aída Oceransky: «La libertad de expresión tiene el límite del genocidio, la decencia y el filonazismo»

Los concejales de IU-Convocatoria por Oviedo, Cristina Pontón y Alejandro Suárez, colocaron este lunes la bandera palestina en el Ayuntamiento en «solidaridad» con su pueblo y contra el «genocidio que se está perpetrando en Gaza por parte del gobierno sionista de Israel». El gesto llegaba pocas horas después del asesinato, en el conflicto, de seis periodistas a manos del ejército israelí, y tras el revuelo causado en la ciudad por algunas de las posturas compartidas por la presidenta de la comunidad judía en Asturias, Aída Oceransky.
En los últimos días, Oceransky habría compartido a través de sus redes sociales su punto de vista sobre el conflicto armado, asegurando que «en Gaza no se muere de hambre» y difundiendo varias publicaciones de terceras personas en las que, entre otras cosas, se define a los periodistas asesinados como «opositores de Hamás en Gaza», afirmando que «todos los defensores de los derechos de los palestinos deberían celebrar su eliminación». La postura de la ONU es bien distinta. La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos condenó este lunes el asesinato de los seis periodistas palestinos, fallecidos después de que su tienda de campaña fuera atacada por las fuerzas militares israelíes. Desde la organización se afirma que se trata de una «violación grave» del derecho internacional humanitario.
En este contexto, Alejandro Suárez, concejal de IU-Convocatoria por Oviedo, minutos después de colocar la bandera en el consistorio, aseguraba que «lo que está sucediendo en Palestina es terrorífico», refiriéndose además a las opiniones de Aída Oceransky como una serie de informaciones, «mejor dicho, desinformaciones» sobre el genocidio que está sucediendo en Gaza. «El apoyo en redes a la difusión de negacionismo sobre lo que está sucediendo en Gaza solo es comparable al negacionismo nazi. En Auschwitz se exterminaba a un pueblo; hoy se extermina, en los mismos términos, a otro pueblo. Cualquiera que niegue esta realidad está haciendo negacionismo, como se hizo en su día por parte de los nazis, y eso no puede tener cabida ni ningún tipo de apoyo político desde ninguna institución».
Por ello, el concejal solicita al equipo de gobierno que se investiguen las declaraciones de Oceransky: «Si involucran a una asociación que tiene apoyo público por parte del Ayuntamiento de Oviedo, habrá que actuar en consecuencia, porque Oviedo no puede albergar a la extrema derecha ni española ni israelí». Hace referencia el concejal al edificio ubicado en el número 11 de El Fontán (Oviedo), cedido en 1999 por la extinta sociedad municipal Gesuosa a la comunidad judía que preside Oceransky y que alberga una pequeña sinagoga, un centro cultural y un museo con objetos históricos.
«La libertad de expresión tiene el límite del genocidio, la decencia y el filonazismo. No hay libertad de expresión para defender Auschwitz, Dachau, Buchenwald. Estamos viendo cómo muere gente de hambre, niños que ya tienen malformaciones para toda su vida. ¿Qué libertad de expresión permite eso? El negacionismo no es libertad de expresión. Decir que no sucede, cuando están muriendo periodistas por enseñarnos la verdad…», zanja Suárez.