El conjunto azul prepara con intensidad un duelo que regresa a Oviedo 25 años después y que contará con el apoyo masivo de la afición

Tras la visita del Real Madrid, la del Barça de este jueves será la otra gran cita liguera en el Tartiere. Los de Paunovic saldrán al campo apoyados por una afición que promete no dejar asientos libres y tirar, una vez más, del equipo cuando flaqueen las fuerzas. El primer equipo entrena esta mañana una nueva sesión de entrenamiento en las instalaciones deportivas de El Requexón, la última antes de la gran cita, en una sesión centrada en conceptos tácticos de cara al compromiso ante el conjunto blaugrana, que vuelve al estadio ovetense 25 años después de su última visita.
En rueda de prensa, el lateral oviedista Lucas Ahijado transmitía esta semana el sentir del vestuario: “Estamos con ganas de que lleguen este tipo de partidos. Todos queremos jugar, todos queremos ganar. El equipo quiere competir y dar una buena imagen para llevarse los tres puntos”. El jugador destacó también la importancia del apoyo de la afición en estos encuentros, «van a apoyar y estoy convencido de que vamos a hacer un buen partido”. Y es que, pese a la dificultad del rival, el azul confía en las opciones locales: “Son un gran equipo y nos plantearán un partido complicado, pero tenemos nuestras armas. Tenemos que estar juntos y concentrados”.
El encuentro supondrá un nuevo examen para los carbayones tras un inicio de temporada irregular en Primera División. Pese a ello, desde el vestuario se insiste en mantener la calma y trabajar en la adaptación a la categoría.