La organización denuncia que los trabajadores aún no conocen cuántos internos llegarán, sus perfiles ni los módulos de destino y reclama una evaluación de riesgos antes de los ingresos
El sindicato de prisiones TAMPM Asturias ha expresado su rechazo a la forma en la que, a su juicio, se está planteando el traslado al Centro Penitenciario de Asturias, en Villabona, de los internos mayores de edad que actualmente cumplen medidas en el Centro de Responsabilidad Penal de Menores de Sograndio. La organización denuncia que la operación se estaría preparando «sin informar, sin consultar y sin reforzar» a la plantilla que deberá asumir la llegada de estos internos.La reclamación se produce después de que el consejero de Hacienda, Justicia y Fondos Europeos y portavoz del Gobierno asturiano, Guillermo Peláez, anunciara que el Principado espera que «en días» pueda comenzar el traslado a Villabona de aquellos internos mayores de edad de Sograndio cuya situación judicial permita continuar allí el cumplimiento de sus medidas.
El centro de menores cuenta actualmente con 53 internos, de los que 23 son mayores de edad. Solo la pasada semana se produjeron dos fugas en distintos episodios, con ocho internos implicados. Cinco de ellos ya han sido localizados y han regresado al centro, mientras que otros tres continuaban en paradero desconocido en el último balance facilitado por el Ejecutivo autonómico. Los incidentes provocaron además la dimisión de la directora de Sograndio, Aída Rodrigo, que permanece en funciones mientras se tramita la designación de su sustituto.
Así, Peláez había defendido la necesidad de evitar que Sograndio se convierta en un centro penitenciario para adultos y ha señalado que determinados internos mayores de edad podrán ser trasladados a instalaciones penitenciarias, siempre en función de sus circunstancias y de su situación judicial. TAMPM considera, sin embargo, que el traslado del problema a Villabona debe ir acompañado de medidas específicas para garantizar la seguridad de los trabajadores. El sindicato asegura que, a fecha de ahora, los empleados del Centro Penitenciario de Asturias no han recibido información sobre «cuántos internos van a llegar, con qué perfil, en qué plazo, a qué módulos ni con qué refuerzo de personal».
«Villabona funciona desde hace años con una plantilla envejecida, mermada y sin relevo generacional»
La organización sostiene que Villabona funciona desde hace años con una plantilla «envejecida, mermada y sin relevo generacional» y recuerda que el centro fue inaugurado en 1993 con una capacidad de diseño cercana a los 950 internos. Según el sindicato, las instalaciones acumulan además reformas pendientes y algunos módulos trabajan actualmente con una elevada ocupación. Entre sus principales reclamaciones, TAMPM pide que la representación de los trabajadores reciba previamente y por escrito información sobre el número de internos que serán trasladados, sus perfiles, su situación judicial, el calendario previsto y los módulos en los que serán destinados.
También reclama que antes de cualquier ingreso se lleve a cabo una evaluación específica de riesgos laborales y que se convoque de forma inmediata el Comité de Seguridad y Salud del Centro Penitenciario de Asturias. En materia de personal, el sindicato exige un «refuerzo real» mediante la creación efectiva de plazas y reclama medios materiales y formación específica para atender a perfiles jóvenes en régimen cerrado. TAMPM vincula además esta situación con un debate más amplio sobre el papel de las prisiones en la atención de problemas sociales y asistenciales. El sindicato sostiene que las cárceles terminan recibiendo perfiles relacionados con cuestiones como la salud mental, las adicciones, el sinhogarismo o la exclusión social cuando otros recursos no ofrecen una respuesta suficiente.
La organización reclama igualmente el reconocimiento de la profesión penitenciaria como profesión de riesgo y la aplicación del coeficiente reductor previsto en el Real Decreto 402/2025. El sindicato considera necesario que el Principado y la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias adopten medidas para resolver la situación de Sograndio, pero cuestiona que el traslado a Villabona se produzca sin información previa a los trabajadores y sin un refuerzo de los medios disponibles. «Trasladar el riesgo a una plantilla ya mermada no es una solución», sostiene TAMPM.