La infraestructura avanza en el área central sin incluir a la capital, pese a generarse en la depuradora de Villaperi

El agua se va a generar en Oviedo. Pero, si nada cambia, no se quedará en Oviedo. Esa es la paradoja que el Grupo Municipal Socialista ha puesto este martes sobre la mesa al reclamar la incorporación de la ciudad a la red de agua regenerada destinada a usos industriales y de limpieza. El concejal Juan Álvarez habla directamente de “sinsentido”. Y lo hace señalando una infraestructura que, con una inversión cercana a los 50 millones de euros, está llamada a transformar la gestión hídrica en el área central asturiana. El problema, según denuncia, es que la capital se ha quedado fuera.
“Es el colmo que un agua que se va a generar aquí la vayan a usar industrias de Siero, Avilés o Gijón, pero no las de nuestro municipio”, resume. El punto de origen está en la depuradora de Villaperi. El destino, de momento, parece estar en otros concejos. No es una reivindicación nueva. El PSOE asegura que ya planteó en 2023 la necesidad de que Oviedo se incorporase a esta red, anticipando su valor estratégico. Dos años y medio después, sostiene, la oportunidad se está perdiendo por falta de iniciativa del equipo de gobierno. El foco se sitúa especialmente en el polígono del Espíritu Santo, a apenas tres kilómetros de Villaperi, que -según los socialistas- podría haberse conectado sin grandes dificultades técnicas. “No es un problema insalvable, es falta de gestión”, insiste Álvarez.