El concejal socialista Juan Álvarez ha defendido la alternativa de su grupo: un aparcamiento disuasorio en la Ronda Sur

El ruido en el caso del parking del Campillín no cesa. El último capítulo en el ya polémico futuro espacio se ha dado este lunes, cuando el portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Carlos Fernández Llaneza, ha pedido este martes la retirada “inmediata” de los pliegos para la presentación de estudios de viabilidad del aparcamiento proyectado en el parque. Y lo ha hecho tirando de una idea sencilla: si el alcalde, Alfredo Canteli, es un hombre de palabra, lo coherente sería parar el procedimiento. Los socialistas recuerdan que, mientras desde el equipo de gobierno se habla de abrir un proceso de escucha a vecinos y comerciantes, la contratación sigue abierta.
Fernández Llaneza pone el foco en esa contradicción: “Si van a ir puerta por puerta para conocer la opinión de residentes y comerciantes, lo que corresponde es anular el procedimiento abierto”. Más aún cuando, según recuerda, ya han pasado tres juntas de gobierno sin que se haya retirado la consulta para los estudios de viabilidad. La duda que plantean desde el PSOE es clara: ¿hay voluntad real de escuchar o se trata de una estrategia para ganar tiempo y rebajar la presión vecinal? En paralelo, el concejal socialista Juan Álvarez ha defendido la alternativa de su grupo: un aparcamiento disuasorio en la Ronda Sur. Una opción que, según explicó, permitiría aumentar el número de plazas con menos excavación, mejorar la accesibilidad y, además, conectar mejor zonas como San Lázaro y Santo Domingo.
Pero hay otro punto que los socialistas consideran clave. Los pliegos, tal y como están redactados, no incluyen reserva de plazas para vecinos ni establecen límites claros al número de plazas o a la profundidad de la excavación. Es decir, desmontan parte del discurso público del gobierno municipal. “Se convierte un parque, un pulmón verde del centro, en una operación donde la rentabilidad es el único criterio”, resumió Álvarez.