El problema de la vivienda, la mejora de la movilidad y una mayor conexión con las zonas rurales del municipio son algunas de las líneas maestras del programa del aspirante, que se impuso a Enrique Rodríguez Nuño por veinticuatro votos

Al PSOE de Oviedo le faltaba un rostro claro tras el timón del partido. Esa persona encargada de liderar a la militancia en la carrera por arrebatarle al popular Alfredo Canteli la alcaldía de la capital asturiana. Y ayer domingo, al fin, la hasta entonces inexisten cara se dibujó tras las siglas. Una reñida segunda vuelta de primarias en la que veinticuatro votos de diferencia bastaron para inclinar la balanza -dejando a un lado la docena de abstenciones-, Sergio Llera se alzó como nuevo candidato de la Agrupación Municipal Socialista (AMSO) en el pulso electoral del año que viene, imponiendo los 148 apoyos logrados a los 124 conseguidos por su contrincante, Enrique Rodríguez Nuño. Una victoria, eso sí, lograda a partir de una participación relativamente baja, con solo un 44,17% de la militancia censada concurriendo a la cita. Una desafección que Llera, secretario general de las Juventudes Socialistas de Asturias, está decidido a cambiar.
«A partir de mañana tendremos un partido unido, engrasado y que sabe ganar», proclamó al terminar el recuento, y después de recibir la enhorabuena de su contrincante. Un primer paso para conseguirlo, admitió, será mantener contactos con las restantes candidaturas que concurrieron al proceso de primarias, tanto la de Rodríguez como la de Almudena Cueto, quien se quedó fuera de la competición el domingo 19, en la primera vuelta. Eso sí, el nuevo aspirante –el más joven de la historia de la formación ovetense– omitió expresamente dar nombres de quiénes podrían integrar su lista, al entender que «aún no es el momento». Lo que sí hizo fue confirmar algunas de las líneas maestras de su futuro programa, que apenas se alejan de aquellas que le han granjeado el favor de los socialistas en este proceso recién acabado. Y a la cabeza están cuestiones como el problema de la vivienda, la mejora de la movilidad, o una potenciación del vínculo entre el Oviedo urbano y el rural.
Efectivamente, Llera aprovechó su intervención para abogar por la aplicación de las herramientas que la nueva Ley de Vivienda pone a disposición de los municipios. Y una de las principales es la no exenta de polémica declaración de zonas tensionadas, un mecanismo que el candidato elogió como útil para contener la subida de los precios del alquiler. Del mismo modo, Llera se reconoció defensor de movilizar una mayor cantidad de suelo municipal, a fin de posibilitar la construcción de hogares en regímenes beneficiosos para la ciudadanía de a pie. Y fue a esa misma ciudadanía a la que dedicó sus últimas palabras, clamando sobre la urgencia de que la AMSO logre conectar con la parte del electorado que se ha alejado de la formación de un tiempo a esta parte. Una misión a realizar a largo plazo, cierto, pero para la que reconoció que aplicará una visión a, al menos, una década de distancia.