Llaneza afirma que «Oviedo está paralizada, con proyectos que no avanzan, con inversiones que se pierden, con barrios olvidados» y pide volver a “colocar a la ciudadanía en el centro de la acción política”

Coincidiendo con el ecuador de la legislatura a nivel municipal, el grupo socialista en el Ayuntamiento de Oviedo ha hecho este martes un balance de la gestión del equipo de Gobierno que lidera el alcalde, Alfredo Canteli, al que ha acusado de imponer un “modelo rancio, trasnochado y profundamente autoritario” en su forma de gobernar y de convertir la Alcaldía “en un espacio aislado, impermeable al dialogo y a la pluralidad”.
El portavoz socialista, Carlos Fernández Llaneza, que criticó también los acuerdos de IU con el PP local, señaló que frente a ese modelo, su partido propone volver a “colocar a la ciudadanía en el centro de la acción política” con una “política integral de vivienda pública”, reactivar los servicios sociales, volver la mirada a los barrios y la zona rural con más inversiones, priorizar la movilidad activa frente al coche y “recuperar espacios en San Claudio, La Vega o El Cristo para convertirlos en polos de innovación, emprendimiento y conocimiento”.
La rueda de prensa convocada por el grupo municipal socialista, con todos sus miembros presentes, fue un autentico “repaso” a los dos años de legislatura con el PP gobernando en Oviedo. Llaneza señaló que “no podemos seguir con un gobierno que decide entre cuatro paredes, que no rinde cuentas, que bloquea la información, que desprecia a quien no aplaude, que vive al límite de la legalidad” y reclamó “abrir las puertas del Ayuntamiento. Crear procesos participativos reales. Escuchar antes de decidir. Debatir antes de imponer. Porque gobernar no es resistir, gobernar es construir colectivamente”.
El concejal afirmo que “tras seis largos años ya de gobiernos del señor Canteli, Oviedo está paralizada, con proyectos que no avanzan, con inversiones que se pierden, con barrios olvidados y con un gobierno más pendiente de la propaganda que de resolver los problemas reales de la gente” y sentenció: “el balance es claro. Hablamos de un gobierno fracasado, sin proyecto, sin ambición y sin rumbo. Un gobierno que está desaprovechando oportunidades históricas, que actúa sin planificación y que, en lugar de defender el interés general, se pliega sistemáticamente a intereses particulares”. Y citó algunos ejemplos: “especula con la Fábrica de Gas, en colaboración con un fondo de inversión, de espaldas a los vecinos y sin respeto al conjunto. Compra el Calatrava con dinero público para regalárselo a una universidad privada. Si la universidad va a invertir 40 millones, ¿qué es, que no tenía otros cinco? A una Universidad y a un gimnasio, como si en Oviedo no hubiese gimnasios. Rehabilita el Palacio de los Deportes para entregarlo a una promotora de conciertos. Privatiza el espacio público, ensanchando calles y peatonalizando zonas no para los vecinos, sino para poner terrazas”.
Llaneza dijo que el alcalde está más cerca de los intereses privados y alejado de las necesidades de los ciudadanos, “por eso no es de extrañar que haya subido el IBI a la mayoría de los hogares mientras se rebajaba a los grandes propietarios, o que haya intentado recortar las becas”. El edil se anotó aquí algún tanto, señalando que ese recorte de becas se paralizó gracias a su grupo, al igual que se rectificó el convenio de La Vega para incluir vivienda pública o se activó la candidatura de Oviedo a Capital Europea de la Cultura, “un proyecto con enorme potencial que el señor Canteli rechazó en dos ocasiones solo porque lo proponíamos nosotros”.
De El Campillín a Olloniego
Entre los retos más inmediatos señaló “evitar que se destroce el Campillín para construir un aparcamiento innecesario…que amenaza uno de los espacios verdes más valiosos del centro de Oviedo” y recuperar el Campo de San Francisco, cuya “degradación ha sido tal que la Consejería de Cultura no ha tenido más remedio que intervenir y abrirle un expediente sancionador al propio Ayuntamiento”.
Y entre los grandes proyectos de ciudad mencionó la revisión del Plan General de Ordenación Urbana que “lleva años bloqueada, sin avances ni horizonte definido. El Plan de Movilidad Urbana Sostenible, por su parte, avanza con lentitud, sin participación real”, a lo que se suma se suma “la intención de implantar la Zona de Bajas Emisiones sin tener aprobado previamente el plan de movilidad, que “es una obligación legal”. Según Llaneza “de no cumplirse, se corre el riesgo de perder más de 7 millones de euros en fondos europeos que ya se han recibido para su puesta en marcha. No son los únicos que están en riesgo, también los dos recibidos para el centro social de Ventanielles por los retrasos en su licitación, añadió.
También habló de oportunidades “que se evaporan” como “4,4 millones perdidos de la EDUSI que no se supieron ejecutar; 2,4 millones por el fracaso del proyecto del Fontán; 1,2 millones para Olloniego que se dejaron escapar. Es una cadena de fracasos que responde a un mismo patrón, improvisación descoordinación y ausencia de planificación. El mismo patrón que hace que estemos perdiendo otras oportunidades, por ejemplo, en el sector de la defensa. Mientras Europa está haciendo una apuesta decidida por impulsar este sector, Oviedo es incapaz de posicionarse” y propuso convertir la antigua fábrica de loza de San Claudio en “un polo tecnológico vinculado a este sector, con alto valor añadido y gran capacidad de atracción de inversión”.
En cuanto al Polígono de Olloniego, indicó que “la que suponía que iba a ser su gran apuesta para reactivar la economía local…ha terminado en un auténtico ridículo. Una sola empresa interesada, una única parcela adjudicada, y, para colmo, al precio mínimo”
Por lo que se refiere a los barrios afirmó que “están siendo sistemáticamente abandonados. No solo no se están creando nuevos equipamientos sociales, culturales o deportivos, sino que los existentes se encuentran en un estado de evidente deterioro, con instalaciones anticuadas, espacios saturados y una ausencia total de mantenimiento y planificación”, añadiendo que el “abandono” es aún mayor en la zona rural donde “falta mantenimiento, limpieza, saneamiento, transporte públicos, equipamientos, y la actividad cultural y social es prácticamente inexistente”
El portavoz socialista criticó igualmente la política de servicios sociales y de vivienda: “no existe un parque municipal de alquiler, no hay vivienda social, no se han puesto en marchas programas de rehabilitación”. Eb materia de movilidad propuso “ integrar carriles bici en todo el municipio, un sistema público de bicicletas, la reconfiguración peatonal del Camino de Santiago Primitivo, un corredor verde entre el HUCA y el Campus del Cristo, o rediseñar la red de transporte público con criterios de eficiencia, accesibilidad y sostenibilidad”,
Finalmente, apostó por atraer empresas de sectores tecnológicos, aprovechar cada euro de los fondos europeos para modernizar nuestro tejido productivo “y no para dejarlo caducar en los despachos”, y por “revitalizar nuestro comercio con un Plan Integral de Comercio ambicioso y trabajado con el sector”.