La presentación de la fiesta gastronómica, que se celebrará entre el 17 y el 26 de octubre, sirvió para que los hosteleros denuncien lo que consideran una «tasa turística»

La presentación del menú del Desarme en la sidrería casa Félix se convirtió este viernes en un acto de reafirmación de la gastronomía ovetense como reclamo turístico y en un altavoz para exigir la supresión del peaje del Huerna que en opinión de los promotores de este evento, la Cofradía del Desarme y Otea, supone una tasa turística. Cualquiera diría que es mezclar churras con merinas, pero cuando unes a políticos con los responsables de organizaciones representativas del sector hostelero y turístico de la región es inevitable que actualmente salga a relucir el peaje del Huerna como una piedra en el camino para seguir consolidando Asturias como destino turístico.
Esto es lo que sucedió ayer durante la presentación oficial del menú también llamado De la Paz y los eventos que lo acompañan, que se celebrarán en Oviedo entre el 16 y el 27 de este mes. La vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo, aseguró a preguntas de los periodistas que el Gobierno regional seguirá insistiendo para que se suprima el peaje de la autopista con la meseta momentos antes de que comenzara la presentación del menú.
El presidente de Hostelería Española y de Otea, José Luis Almeida, agradeció la colaboración de las administraciones con el sector y añadió que «vamos a estar muy pendientes de los intereses de Asturias y que ese peaje del Huerna seamos capaces de quitarlo porque es una tasa turística que ni los asturianos y los visitantes nos lo merecemos. El peaje nos sobra y nos estorba». Almeida puso a disposición del Principado «las cucharas de los cofrades o las barricadas» «si es necesario.
Más allá de esta reivindicación político gastronómica, el evento sirvió para presentar a los nuevos embajadores del Desarme: el restaurantes PamPam y las sidrerías Las Guelas y La Manzana. El concejal de Hostelería y turismo del Ayuntamiento de Oviedo, Alfredo García Quintana, destacó que el menú del desarme es una experiencia gastronómica una y seña de identidad de la ciudad que además ofrece propuestas históricas y culturales durante varios días. Quintana añadió que con el Desarme se pone de manifiesto que la gastronomía es motor del desarrollo económico y de promoción de la ciudad.
Durante su intervención la vicepresidenta del Principado destacó el espíritu del desarme que es «hospitalidad y convivencia» y convierte a Oviedo en «capital del buen yantar con sabores auténticos y emociones compartidas». Este año servirán el menú más de 70 restaurantes en muchos de los cuales podrán degustarse también los pinchos y tapas de los Bocados del Cofrade. El cofrade mayor, Miguel Ángel de Dios, afirmó que «llegamos con los deberes hechos» tras conseguir la distinción de Fiesta de Interés Turístico Nacional y destacó que muchos restaurantes de fuera de Asturias se han interesado por conocer y publicitar el evento.
En esta edición habrá concurso de vestimenta de época, concurso dibujo infantil, concurso de publicaciones en redes sociales, certamen de poesía El Desarme en Verso (se ha editado un volumen con 48 poesías recibidas el año pasado, cada una «apadrinada» por un restaurante), concierto de Nando Agüeros, quien será encargado de leer el pregón, varios desfiles y el Gran Capítiulo de la Cofradía del Desarme. Entre los días 17 y 26 se proyectarán audiovisuales sobre la historia del Desarme en la fachada de la iglesia de San Isidoro, de 19:00 a 20:00 horas y de 21:00 a 22:00.