La crisis de 2008, la pandemia, el consumo a través de plataformas digitales y el envejecimiento de la población explican que la ciudad haya perdido casi un quinto de sus tiendas en los últimos años

Las cifras del pequeño comercio en Oviedo muestran un panorama de declive constante. En la última década, todas las noticias al respecto hacen referencia a cierres y locales vacíos. La crisis de 2008 primero, y la pandemia más tarde, en paralelo a la aparición de nuevos modelos de consumo a través de plataformas digitales, han ido dejando cada vez más escaparates vacíos con carteles de “Se alquila” en el centro de la ciudad.
Entre 2007 y 2021 la capital asturiana perdió 1.140 tiendas, lo que supone aproximadamente el 17% del comercio de la ciudad. Desde 2019 hasta el día de hoy han bajado la persiana cerca de 400 locales, y se estima que en los últimos diez años se han destruido en la ciudad 3000 empleos en el sector. Las perspectivas a corto plazo no son halagüeñas, dado que Oviedo se enfrenta al cierre del 10% de sus casi 2.600 comercios de aquí a 202 debido a la jubilación de sus propietarios.
Los últimos datos conocidos al respecto provienen de un estudio, todavía en elaboración, promovido por el Ayuntamiento de Oviedo y la Asociación de Jóvenes Empresarios. El censo de locales en las zonas de mayor actividad comercial del municipio muestra la existencia de 2570, de los cuales el 75% están activos. Del 25% restante que no tiene actividad, alrededor de la mitad no están disponibles en el mercado inmobiliario por diferentes motivos.

Este estudio forma parte del Programa de Relevo Generacional puesto en marcha por el ayuntamiento el año pasado. Además de la elaboración del citado censo, el proyecto contempla otras medidas para revertir el declive comercial en el centro del municipio. Por ejemplo, la creación de un punto de encuentro entre emprendedores y comerciantes próximos al retiro, el ofrecimiento de asesoramiento legal y técnico para modernizar los negocios y facilitar sus traspasos.
«Estoy convencida de que entre todos mantendremos viva la esencia de nuestro comercio», declaró Leticia González, concejala de Economía, Transformación Digital y Políticas Sociales, durante la presentación del plan destinado a “centrar los esfuerzos a que una nueva generación de emprendedores esté dispuesta a asumir las riendas de estos negocios”.
Y es que la crisis del pequeño comercio está íntimamente ligada con el envejecimiento de la población. Tal y como se informaba hace pocos días en estas mismas páginas, Oviedo entró en 2025 con un 33,3% de sus vecinos superando los 60 años. Se trata de un porcentaje que es más del doble que en el conjunto del país, donde apenas llega al 15%.

Si se analizan las cifras barrio a barrio, se aprecia cómo las tradicionales zonas comerciales son precisamente las más envejecidas de la ciudad. Hablamos de la zona centro y del Oviedo Antiguo, que es una de las zonas donde hay más dificultades para la continuidad de los negocios. Por el contrario, son barrios periféricos-Montecerrao, Las Campas, La Florida o La Corredoria-los que presentan una población más joven.
Esta problemática no afecta únicamente a Oviedo, sino que se repite en toda la comunidad, y es especialmente acusada en las zonas rurales. Según los datos presentados en 2024 por UPTA (Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos) el pequeño comercio asturiano perdió 2.649 negocios entre 2013 y 2023, lo que supone una situación de “extrema urgencia”.