Información técnica apunta a las limitaciones del antiguo sistema de saneamiento como una de las causas de que el agua alcanzara la pista del recinto, inaugurado hace poco más de un año

La intensa tromba de agua que descargó sobre Oviedo este jueves, poco antes de las 19 horas, dejó una de las imágenes más llamativas en el Palacio de los Deportes: el agua terminó entrando en el recinto y alcanzó la pista de una instalación inaugurada hace apenas un año. La inundación, que ha obligado al Oviedo Baloncesto a trasladar sus entrenamientos a Pumarín, ha sido especialmente comentada por lo reciente de su construcción. Pero según la información técnica a la que ha tenido acceso este diario, el origen del problema estaría relacionado con la capacidad del colector principal que recoge las aguas de la zona. «Tiene unas dimensiones limitadas y se propuso cambiarlo en su momento y no se hizo», señalan las fuentes consultadas. La explicación apunta a que la intensidad excepcional de la lluvia provocó que la red recibiera un volumen de agua superior a su capacidad, «toda la confluencia de todo el agua normal y las limitaciones del colector han provocado eso», recoge la valoración técnica.
A ello se suma una característica concreta del Palacio de los Deportes: la pista se encuentra a una cota inferior a la calle. El diseño responde, entre otras cuestiones, a las necesidades de accesibilidad de vehículos de emergencia. De esta forma, la acumulación de agua en el entorno del recinto terminó afectando directamente a la instalación deportiva. La situación resulta especialmente llamativa al tratarse de un equipamiento que abrió sus puertas en mayo de 2025 después de dos años de obras y de una inversión municipal superior a los 24 millones de euros.
Un colector pendiente desde hace años
La problemática del saneamiento en esta zona no es nueva. La Asociación Vecinal Nuevo Ventanielles ha vuelto a poner el foco en el denominado Colector del Este y en las obras que, según sostiene, llevan años pendientes. La entidad recuerda que en 2019 se abandonó el proyecto del Bulevar de Santullano, lo que tuvo como consecuencia que también quedara pospuesto el tramo del nuevo colector previsto en esa actuación. La asociación sostiene que la intervención ejecutada en el antiguo Colector del Este durante las obras vinculadas a la ampliación del Palacio de los Deportes no habría resuelto el problema estructural de la red: «La obra realizada al viejo Colector Este para ampliar el Palacio de los Deportes, al primer chaparrón ha inundado la cancha», denuncian ahora.
Según la información difundida por el colectivo vecinal, el proyecto del nuevo colector contemplaba conectar distintos tramos construidos durante las décadas de los años 80 y 90, desde la zona de Santullano hasta la avenida de Atenas. Esa conexión se planteaba como una infraestructura destinada a aliviar el antiguo colector, que discurre por debajo del Palacio de los Deportes, y reducir los problemas de inundaciones que afectan a esta parte de la ciudad. En la urbanización de la margen derecha del Bulevar de Santullano se ejecutaron, según la asociación, únicamente 48 metros de canalización, quedando pendientes alrededor de 600 metros para completar la conexión con el tramo correspondiente a la nueva glorieta situada a la altura del Palacio de los Deportes. Por ello, el colectivo vecinal viene reclamando desde hace años la finalización de esa infraestructura al considerar que resulta necesaria para mejorar la evacuación de las aguas y evitar episodios de inundaciones en calles como Orle y Sella y en otros puntos de Ventanielles.
Un Palacio de los Deportes de más de 24 millones de euros
La inundación se produce poco más de un año después de la apertura del renovado Palacio de los Deportes. La instalación fue inaugurada en mayo de 2025 después de dos años de trabajos y con una inversión que superó los 24 millones de euros, una de las mayores realizadas por el Ayuntamiento de Oviedo en los últimos años y que fue diseñada por la concejalía de Infraestructuras. El proyecto incorporó, entre otras actuaciones, una nueva configuración de las gradas, hasta alcanzar las 5.400 butacas, más de 700 asientos retráctiles y un aforo que puede llegar a las 9.000 personas con la utilización de la pista desmontable. También se instalaron elementos destinados a mejorar el aislamiento térmico y solar, con el objetivo de mantener una temperatura interior de entre 19 y 22 grados. El recinto cuenta además con fachadas de madera de castaño, una superficie textil de más de 10.000 metros cuadrados destinada a mejorar la acústica y diferentes soluciones constructivas vinculadas a la modernización del equipamiento.
Poro el momento, el Ayuntamiento no se ha pronunciado al respecto.