Este miércoles, 5 de marzo, instalarán una mesa informativa para concienciar del problema a los vecinos de la zona
Desde hace dos años el colectivo vecinal “La Malatería no se tira” lucha en diferentes frentes en defensa de este emblemático edificio del barrio de San Lázaro, antiguo asilo y luego residencia para la tercera edad, que lleva en desuso desde 2010.
En este tiempo, además de realizar algunas tareas de mantenimiento básicas y adecentar el exterior del inmueble, han recogido 6.000 firmas para evitar su demolición y, sobre todo, han logrado que el Principado busque alternativas para su recuperación, ahora pendiente de un concurso de la UE para jóvenes arquitectos al que se ha presentado.
La inacción de la Administración regional ante el creciente deterioro del edificio está colmando la paciencia de unos vecinos que dedican gran parte de su tiempo a presionar para que se intervenga de inmediato. En los últimos días el alero del tejado ha comenzado a desprenderse con la caída de cascotes ante la entrada principal, pero lo que no comienzan son las obras de reparación ya adjudicadas. Según la Dirección General de Vivienda la intervención empezará esta semana, algo de lo que dudan en el colectivo vecinal.
Con la paciencia casi agotada, la plataforma ha decidido volver a la calle para concienciar a los vecinos. Este miércoles, 5 de marzo, a las 12 del mediodía instalarán una mesa informativa en la confluencia de las calles Muñoz Degraín con Arzobispo Guisasola para entregar un documento gráfico donde se observa el mal estado del edificio, con un tejado que va deteriorándose día tras día.
Tras la asamblea celebrada esta semana los “malateros” afirman que “como nuestra paciencia ha sido larga, queremos hacer partícipe a la gente de San Lázaro y los barrios cercanos de la situación “. Además tratarán de recabar el apoyo de la Plataforma DesArmando el barrio que une a diferentes colectivos vecinales de San Lázaro, Otero y Villafría.


