La nueva Unión Vecinal que agrupa a El Cristo, Montecerrao y Buenavista denuncia problemas de degradación urbana en el barrio, accesibilidad y falta de servicios. En el polo positivo, celebra la llegada al barrio de la Universidad Alfonso X El Sabio, que se instalará el próximo curso en El Calatrava
La recién creada Unión Vecinal que agrupa a El Cristo, Montecerrao y Buenavista nace con la intención de coordinar demandas comunes y recuperar la voz vecinal en tres zonas con problemáticas compartidas. Al frente está Marcelino Pérez, un vecino conocido en el entorno asociativo, que explica a miOviedo que la iniciativa surge tras detectar un cierto descontento con las estructuras existentes y la necesidad de una plataforma más amplia. La idea, cuenta, fue tomando forma tras conversaciones con otros portavoces vecinales y también con Lucía Logares, alcaldesa de barrio de El Cristo. Para Pérez, el objetivo es canalizar las demandas del barrio “de buenas maneras”, dialogando con las administraciones para lograr mejoras concretas en servicios e infraestructuras.
La nueva entidad se organiza con una directiva básica, presidencia, secretaría y tesorería, y pretende apoyarse en la colaboración vecinal. La cuota anual para poder participar será simbólica: 15 euros anuales, con la que buscan financiar actividades y gestiones. La información para hacerse socio se difundirá próximamente mediante folletos en comercios del barrio, mientras trabajan en conseguir un local físico donde atender a los vecinos de forma periódica.
Un barrio degradado y con problemas pendientes
Entre las principales preocupaciones, Marcelino Pérez señala el deterioro urbano, especialmente en la zona del antiguo HUCA. Describe el entorno como un espacio degradado y poco transitado: «Parece el Bronx. Porque es lamentable cómo está eso», lamenta. Reclama que se actúe de una vez, derribando los edificios en mal estado o rehabilitando los que puedan recuperarse. También apunta a problemas cotidianos que afectan a la calidad de vida: adoquines levantados en varias calles, limpieza, falta de equipamientos infantiles y espacios para personas mayores. “Hay muchísimas cosas que hacer en los barrios”, resume, insistiendo en que el envejecimiento de la población en El Cristo y Buenavista requiere más infraestructuras adaptadas.
Otra reivindicación concreta es la mejora de la accesibilidad en la zona del Mercadona, donde existen escaleras sin alternativa accesible. Para el representante vecinal es imprescindible la instalación de una rampa o ascensor para facilitar el tránsito de personas mayores o con carros de la compra. Por ello mismo, celebra el inicio de las obras que mejorarán la conexión entre Víctor Sáez y la calle Montecerao, una vieja reivindicación de los vecinos que finalmente verá la luz en unos meses.
Por otra parte, la llegada de nuevas instalaciones universitarias y proyectos como el campus en el antiguo HUCA o la implantación de la Universidad Alfonso X el Sabio en el Calatrava son vistas como una oportunidad. «Todo lo que sea traer gente para el barrio… todo es bueno», afirma Pérez, que destaca el impacto positivo en comercio, actividad y prestigio del entorno.
«El Centro de Salud debe volver a abrir también por las tardes»
Otro de los temas que ocupan la preocupación del barrio es el funcionamiento del Centro de Salud. La nueva Unión Vecinal, que ya se ha reunido en dos ocasiones con la consejera de Salud, Concepción Saavedra, recuerda que esta prometió reforzar el Centro de Salud de El Cristo con un médico y un enfermero más. «Yo quiero que las promesas se cumplan», advierte el portavoz, y no descarta nuevas reuniones si no se materializan los compromisos. Y es que el presidente vecinal insiste en que el centro se ha quedado pequeño y que sería necesario recuperar la atención de tarde, como antes de la pandemia, para atender urgencias y facilitar el acceso a personas mayores o sin vehículo.