Los conductores denuncian que las cámaras DriveCam suponen un riesgo y critican la falta de aseos en las cabeceras y defienden que sus reivindicaciones buscan también “una mejor calidad en el servicio, lo cual significa un beneficio para toda la ciudadanía»

La huelga convocada este jueves por los trabajadores de Transportes Unidos de Asturias (TUA) ha arrancado con un duro comunicado del comité de huelga contra la dirección de la compañía. En él acusan a la empresa de emitir un mensaje “plagado de información sesgada y medias verdades, con el único objetivo de esconder sus miserias en un burdo intento de eludir sus responsabilidades”. Uno de los puntos centrales de la crítica es la instalación de las cámaras DriveCam. El comité recuerda que la compañía defiende que “la seguridad es innegociable”, pero sostiene que en la negociación celebrada en el Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos (SASEC) “lo único que ofreció es negociar su utilización para aplicar al personal de conducción el régimen disciplinario”. Según los trabajadores, sus objeciones sobre la seguridad de estos dispositivos “ni siquiera fueron valoradas”.
El comunicado sostiene que el dispositivo «sí que supone un factor de riesgo, tanto para el personal de conducción como para los usuarios del servicio”. En su opinión, el sistema, basado en inteligencia artificial e infrarrojos, expone a los conductores a una radiación constante sin que exista una evaluación de riesgos sobre la salud. A ello suman el estrés de estar siendo filmados durante toda la jornada y las distracciones que provocan las señales acústicas de la cámara, algo “especialmente grave” en un tráfico urbano con peatones y obstáculos. Además, el comité rechaza como “ridículo” que la empresa intente presentar estos dispositivos como de activación esporádica, recordando que “la propia empresa ha reconocido que se activa por un frenazo o por la cercanía de otro vehículo y objeto”.
Las reivindicaciones: baños y un plus de conducción
Más allá de las cámaras, los trabajadores insisten en que TUA “se niega a habilitarnos baños en las cabeceras, para poder mear, asearse mínimamente, o algo tan básico como cambiarse un tampón”. Recuerdan que la empresa se comprometió hace meses a tramitar la instalación de aseos a través del Ayuntamiento, pero ese compromiso sigue sin cumplirse. El comunicado también menciona que se deniega el pago del plus de conducción al personal de taller, aunque se les obliga a ponerse al volante y se les sanciona en caso de accidente.
El comité apunta directamente al consistorio ovetense y en particular al concejal Nacho Cuesta, de quien dicen que “ni tan siquiera se ha dignado a recibirnos”. Por ello, concluyen que “los únicos responsables de haber desembocado en esta situación son la empresa y el Ayuntamiento, que son quienes se han negado sistemáticamente a debatir nuestras propuestas”. Por último, y aunque reconocen las molestias que los paros pueden ocasionar, defienden que sus reivindicaciones buscan también “una mejor calidad en el servicio, lo cual significa un beneficio para toda la ciudadanía».