La plataforma vecinal de San Lázaro, Otero y Villafría baraja crear un banco de tiempo o una red de voluntarios para hacer frente a un problema que crece en estos barrios de Oviedo

La Plataforma vecinal DesArmando el Barrio, integrada por asociaciones de vecinos, entidades de diverso tipo y ONGs vinculadas a los barrios de San Lázaro, Otero y Villafría, ha comenzado a estudiar diversas alternativas para poner en marcha un programa de acompañamiento a personas en situación de soledad no deseada, ya que consideran que en la zona cada vez hay más gente que la sufre. Durante la asamblea que la plataforma celebró este martes en el Centro de Salud de Otero representantes de las entidades presentes y del Ayuntamiento de Oviedo debatieron acerca de un problema que afecta especialmente a personas mayores, aunque no sólo, porque también existen niños y adolescentes que la padecen. Situaciones que en muchos casos se ocultan o quedan “de puertas adentro”, como dijo uno de los asistentes a la reunión, por lo que resulta complicado detectarlas y tratar de ayudar a los afectados.
Mercedes, una de las participantes, señaló que la soledad no deseada “no es una enfermedad; es una situación que te puede llevar a enfermar y cada persona lo vive de una forma diferente, por su situación familiar, por su salud e incluso por si nivel cultural”. Los presentes en la asamblea consideran que el abordaje de este problema debe realizarse desde los barrios, por parte de los vecinos y sus asociaciones o entidades de carácter social, que son quienes mejor pueden conocer los casos existentes en cada zona. Es decir, actuar a nivel local.
Con esta premisa y entendiendo que es necesario generar “relaciones de confianza” con los afectados, la plataforma baraja algunas posibilidades como la creación de un banco de tiempo, con personas que puedan dedicar horas al acompañamiento y a ayudar a las personas solas en los barrios que integran la plataforma, o crear una red de voluntarios para estas tareas. Los bancos de tiempo son un recurso destinado a las personas que necesiten de un acompañamiento y ayuda puntual, especialmente mayores en situación de soledad, sobre todo no deseada, para garantizar que tengan cubiertas sus necesidades básicas incluso si no pueden salir de sus casas, así como el acceso a los diferentes recursos de la ciudad.
Bancos de tiempo para «romper radicalmente con la soledad no deseada»
En cuanto al voluntariado, los representantes municipales presentes en la asamblea advirtieron que puede ser problemático por los condicionantes que establece la normativa vigente y advirtieron que “hay que proteger a los voluntarios para evitar que puedan meterse en problemas”. Desde las asociaciones vecinales se criticó “la enorme burocracia que existe cuando te planteas ayudar a personas mayores en soledad”. Algunas entidades proponen que “hacer un directorio de gente que quiera apuntarse al programa y dedicarse a pasear, tomar un café o visitar a las personas que sufren esa soledad no deseada”. Otros participantes plantearon crear un buzón o activar un teléfono donde se pueda informar de estas situaciones.
Por el momento, la Plataforma va a estudiar los casos de éxitos de bancos de tiempo que existen en España con este objetivo y mantendrá la colaboración con el Ayuntamiento con el fin de tratar de activar el mejor mecanismo posible para paliar los casos de soledad no deseada en estos barrios. Desde la Asociación 65yMás se señala que los bancos de tiempo “sirven para crear redes vecinales con lo que las personas no se sienten solas porque en un banco tienen la posibilidad de conocer a más gente con la que realizar intercambios o hacerse favores los unos a los otros”.
Gracias a estos bancos de tiempo, añaden «se rompe radicalmente con la soledad no deseada» y además «se favorece un envejecimiento activo y realizar aquellos proyectos que no se pudieron llevar a cabo antes de la jubilación como aprender un idioma, tocar un instrumento musical o cualquier otra cosa, porque el banco del tiempo es un conjunto de personas con sus recursos, conocimientos y habilidades a tu disposición de la misma forma que tus recursos, conocimientos y habilidades están a disposición de los demás. Se trata de dar y recibir».