La gran recogida de primavera llega en uno de los momentos más delicados para la entidad, que atiende a unas 14.000 personas al año y busca reunir 120.000 kilos de alimentos este fin de semana

Hace apenas unas semanas, el Banco de Alimentos de Asturias hacía un llamamiento para encontrar 500 voluntarios que permitieran sacar adelante la Gran Recogida de Primavera. El objetivo ya está cumplido. Más de medio millar de personas participarán este fin de semana en una campaña que movilizará a 380 supermercados de toda la región. Sin embargo, detrás de ese despliegue hay una realidad que preocupa seriamente a la fundación: sus almacenes atraviesan uno de los momentos más delicados de los últimos años. La entidad presentó este miércoles la campaña bajo el lema «En Asturias lo damos todo», con la vista puesta en alcanzar los 120.000 kilos de alimentos. Una cifra que consideran imprescindible para afrontar los próximos meses después de un periodo marcado por la caída de las donaciones y el incremento constante de los costes.
La situación es especialmente preocupante porque las reservas actuales apenas permiten garantizar una nueva entrega a los cerca de 14.000 usuarios que reciben ayuda alimentaria a través de la red de entidades colaboradoras de la fundación. Así lo explicó la vicepresidenta del Banco de Alimentos de Asturias, Teresa Cañada, que definió el momento actual como «muy complicado, casi crítico». «Estamos muy necesitados», reconoció durante la presentación de la campaña, al advertir de que los almacenes se encuentran prácticamente bajo mínimos y que las existencias disponibles apenas alcanzan para una próxima distribución.
La organización lleva tiempo observando una tendencia que dificulta cada vez más su actividad. Por un lado, las familias continúan necesitando apoyo en un contexto económico complejo. Por otro, las aportaciones han descendido. Según los datos facilitados por la fundación, las donaciones han caído alrededor de un 20%, una reducción que afecta tanto a las contribuciones de particulares como a las de empresas y administraciones. El impacto de esta situación ya empieza a trasladarse a la planificación interna de la entidad. El pasado año el Banco de Alimentos repartió alrededor de 1,75 millones de kilos de productos entre personas en situación de vulnerabilidad en toda Asturias. Una cifra que, admiten, podría resultar inalcanzable este ejercicio si no se revierte la tendencia actual.
De hecho, la fundación ya estudia reducir la cantidad de alimentos que recibe cada beneficiario para intentar mantener la cobertura al conjunto de usuarios. «No podemos dar los mismos kilos, tenemos que reducir porque es inviable. Hay que bajar el ratio de donación para poder llegar a todos», explicó Cañada. Con este escenario de fondo, la Gran Recogida de Primavera cobra una relevancia especial. Durante los próximos días, cientos de voluntarios estarán presentes en supermercados de toda Asturias informando a los clientes y facilitando las donaciones. La campaña permitirá colaborar tanto mediante la entrega directa de alimentos como a través de aportaciones económicas en caja, un sistema implantado en los últimos años que permite a la organización adquirir posteriormente los productos que más necesita en cada momento y optimizar la gestión de sus recursos.
El vicesecretario de la fundación, Juan José Cima, destacó durante la presentación la importancia de la movilización ciudadana para alcanzar el objetivo fijado de 120.000 kilos. Una meta que consideran fundamental para recuperar parte de las reservas perdidas y garantizar la continuidad de los repartos. Además, esta edición contará con una nueva herramienta tecnológica. Se trata de AGRA, una aplicación informática desarrollada por la empresa Inetum y cedida de forma altruista al Banco de Alimentos. El sistema permitirá realizar un seguimiento en tiempo real de la campaña y mejorar la coordinación de los recursos desplegados durante las jornadas de recogida. La presentación contó también con la participación de la vicepresidenta de la Cámara de Comercio de Oviedo, Carmen de la Uz, que destacó la necesidad de mantener la colaboración entre instituciones, empresas y ciudadanía para responder a situaciones como la actual.