El concejal de Urbanismo recuerda en el Pleno que el Ayuntamiento mantiene esta posición desde 2019, mientras avanza la adjudicación del proyecto para convertir Buenavista en un recinto multiusos


El futuro de la Plaza de Toros de Oviedo vuelve a situar sobre la mesa uno de los principales cambios de concepto previstos para el histórico inmueble de Buenavista. El concejal de Urbanismo, Nacho Cuesta, ha confirmado este martes en el Pleno municipal que el proyecto de rehabilitación no contemplará usos taurinos, pese a que la actuación todavía se encuentra pendiente de adjudicación definitiva. Cuesta ha respondido a una pregunta formulada por el Grupo Municipal Vox sobre el proyecto y ha sido tajante al fijar la posición del Ayuntamiento: «Ese proyecto no va a contemplar de ninguna manera los usos taurinos para ese espacio, de ninguna de las maneras». El concejal ha recordado además que no se trata de un cambio reciente en la estrategia municipal, sino de una posición que el equipo de gobierno viene defendiendo desde hace años: «Lo venimos manteniendo y sosteniendo de manera reiterada desde el año 2019».
Las declaraciones llegan apenas unos días después de que se conocieran nuevos detalles de la propuesta que ha obtenido la mejor valoración en el concurso para redactar el proyecto definitivo de rehabilitación. Según publicó La Nueva España, la unión temporal formada por VA Arquitectos y Desmonts obtuvo la mayor puntuación en la valoración de las ofertas y parte como favorita para hacerse con el contrato, aunque todavía quedan trámites administrativos por completar. La propuesta plantea una transformación integral del edificio para convertirlo en un recinto cubierto y multiusos, con capacidad para acoger actividades deportivas, conciertos, congresos, ferias y otros acontecimientos durante todo el año.
De plaza de toros a recinto multiusos
El cambio de uso se encontraba ya recogido en el anteproyecto elaborado por Álvarez Arango Arquitectos, que sirvió de base para la licitación. Aquel documento planteaba que la histórica plaza dejase de estar concebida principalmente como un recinto taurino y se transformase en un equipamiento capaz de generar actividad continuada. El anteproyecto contemplaba una capacidad de hasta 8.000 espectadores, con unos 5.000 asientos y alrededor de 3.000 plazas de pie, además de espacios comerciales, restauración, zonas VIP y áreas destinadas a producción y servicios.
La nueva propuesta introduce algunas modificaciones respecto a ese planteamiento inicial. Entre ellas figura la construcción de una cubierta fija de zinc, en lugar de la cubierta móvil prevista inicialmente, y la bajada del ruedo aproximadamente 1,60 metros respecto a su cota actual. Esta actuación permitiría instalar gradas retráctiles y adaptar el espacio central a las necesidades de cada evento. El recinto estaría organizado mediante distintos anillos de circulación y contaría con espacios para exposiciones, comercios y terrazas, además de zonas técnicas, camerinos, vestuarios y áreas logísticas. También se contempla un acceso para vehículos pesados que permita introducir directamente en el recinto los equipos necesarios para el montaje de grandes espectáculos. El diseño mantiene asimismo la conservación de las fachadas históricas protegidas, mientras que los graderíos superiores actuales serían demolidos y se reconstruiría parte de las estructuras interiores.
La actuación pretende dar una nueva vida a un inmueble que permanece cerrado desde hace años. El Ayuntamiento inició en 2008 el expediente de ruina de la Plaza de Toros, que desde entonces ha permanecido sin actividad. El anteproyecto advertía del deterioro acumulado del edificio, con patologías estructurales, humedades y deformaciones en diferentes elementos constructivos. La rehabilitación pretende así no solo recuperar el inmueble, sino integrarlo en la oferta de grandes equipamientos de la ciudad.