La propuesta de Vox para mantener los festejos en el rehabilitado Coso de Buenavista, rechazada, suscitó faenas entretenidas por parte de los ediles de los diferentes grupos municipales

No hubo trajes de luces ni pasodobles, pero en el Pleno municipal del Aytuntamiento de Oviedo celebrado este martes los concejales despacharon alguna faena que animó a los presentes a costa de la proposición de urgencia del grupo de Vox para las obras de rehabilitación de la Plaza de Toros de Buenavista conserven elementos, aunque sea móviles, que permita la celebración de festejos taurinos.
Se arrancó la concejala de Vox Alejandra González afirmando que en la capital “sí hay historia, tradición y afición” a la tauromaquia, añadiendo que ésta forma parte de nuestra cultura y reprochando al PP que “la denoste” en Oviedo cuando la apoya en otras regiones y ciudades, aparte de mencionar el retorno económico que tendría celebrar festejos en el coso de Bunavista tras su reforma, como se hace en otras muchas localidades que compaginan estos espacios para los toros y otros eventos.
La edil se mostró pausada en los lances y tras recibir el apoyo de la concejala no adscrita Elena Figaredo –ex de su cuadrilla- se encontró de frente con una rival inesperada en la concejala de IU Cristina Pontón que saltó a la arena del Pleno a por todas.
La de Izquierda Unida tiró de ironía en su faena de tres minutos aludiendo a que es urgente, como pide Vox, atender a las cientos de personas que se manifiestan cada día ante el Ayuntamiento pidiendo la vuelta de los toros a la ciudad. “Cuando voy a la charcutería no se habla de otra cosa…incluso me parece que me llegan los gritos de los manifestantes desde la Plaza de Toros”, dijo con sorna. Y continuó con unos pases más serios, acusando a las ediles de Vox de querer “el sufrimiento de los animales y divertirse a su costa…pese a que siete de cada diez ovetenses rechazan el espectáculo taurino”.
Como no se repartían ni orejas ni rabos, Pontón le regaló a la portavoz de Vox, Sonsoles Peralta, un pequeño cuadro con motivos taurinos –seguramente poco agradables a la vista-, para que lo colocara en la oficina de su grupo, dijo, y ésta le replicó que pondría encima la foto de la edil de IU. El presidente del Pleno, alcalde a los efectos, las llamó al orden y continuó el festejo, perdón, la sesión.
Por parte del PSOE, saltó al ruedo plenario Jorge García Monsalve, quien estuvo correcto y menos jocoso. Recordó que la Plaza de Toros de Buenavista es obra de Juan Miguel de la Guarda y Bien de Interés Cultural en ciernes, señalando que “solo nos preocupa que se agilice su rehabilitación” y rechazando su uso “para albergar espectáculos que fomenten el maltrato animal”.
«Los toros dejaron de existir en Oviedo porque fracasaban; no hay afición»
Desde las filas del PP tomó la espada el propio alcalde a quien momentos antes la portavoz de Vox había recriminado que hace unos días calificara de “torófilos” a los amantes de la fiesta. Curiosamente, Alfredo Canteli no ocultó su gusto por los toros –“yo no soy antitaurino y cuando puedo voy a los toros”, dijo- pero aseguró que “la historia es la que es y los toros dejaron de existir en Oviedo porque fracasaban; no hay afición”.
El primer edil continuó con dando alguno pase más para replicar a Vox: “Mantener elementos para hacer festejos condicionaría el futuro” de este espacio “y nuestra preocupación no son los toros sino la plaza de toros. Hacer una plaza casi solo para los toros sería nefasto para Oviedo”.
La faena del alcalde le valió incluso el reconocimiento de los ediles del PSOE, aunque no llegaran a sacarlo a hombros.
Se arrancó finalmente la concejala de Vox insistiendo en el empeño para asegurar que mantener los usos taurinos para celebrar festejos no supone un gasto porque “el riesgo lo asumiría el empresario”.
El Pleno concluyó con el rechazo de la propuesta y sin que el grupo municipal recibiera ningún trofeo más allá del cuadro de la edil de IU.