La compañía inicia el procedimiento legal de consulta por el cese de la fabricación de un ingrediente activo en su planta del Valle de Tamón, mientras garantiza la continuidad de su centro de servicios, que mantiene 300 empleos

La empresa Corteva ha iniciado un proceso formal de diálogo con los representantes de los trabajadores y las organizaciones sindicales en España tras anunciar el cese de la fabricación del ingrediente activo picoxistrobin en su planta de Asturias. La decisión implica el cierre de la línea de producción de productos para la protección de cultivos y afecta directamente a 73 trabajadores. Según ha informado la compañía en un comunicado, este procedimiento supone la apertura de la fase de consulta legalmente requerida en este tipo de procesos de reestructuración. Corteva ha señalado su compromiso de participar “de manera responsable, respetuosa y transparente” en las negociaciones, al tiempo que asegura mantener las condiciones de seguridad en la planta.
La empresa ha precisado, no obstante, que el Centro de Excelencia de Servicios europeo y global ubicado también en Asturias, con una plantilla de unas 300 personas, no se verá afectado por este proceso de diálogo, por lo que su actividad continuará con normalidad. El anuncio abre ahora un periodo de negociación entre la compañía y la representación laboral para analizar las condiciones del ajuste y las posibles alternativas para los trabajadores afectados por el cierre de esta línea de producción.