La que fuera presidenta de Libro Oviedo y actualmente de la Cocina Económica tuvo el negocio cerrado dos años tras un accidente de tráfico que le ha impedido, como quería, volver a abrir. Deja el recuerdo de su amor por los libros y de su altruismo
Como dicen en las redes de la asociación vecinal Activa Ciudad Naranco “cada vez que un negocio baja la persiana definitivamente, se nos va un trocito de barrio, pero en el caso de la librería Reconquista Oviedo, se nos va, además, una vecina irremplazable que ha hecho mucho por dinamizar y traernos cultura para todas las edades, gran librera y mejor persona”
Se refieren, nada más y nada menos, que a Mar Prieto Muñoz, mujer apasionada de los libros, “culo inquieto” y altruista, más conocida en Oviedo por haber sido durante seis años presidenta de la asociación Libro Oviedo, que organiza la feria del libro de la ciudad, y desde el año pasado presidenta de la Cocina Económica.
Tras estudiar Informática, entró en el grupo Prisa donde, tras hacer un máster en Logística, fue responsable de esta área en la zona Noroeste. Fueron 25 años de contactos con los libros, con editoriales y conociendo autores, por eso cuando esa etapa terminó y mientras pensaba cómo reinventarse profesionalmente, un día vio la librería de Ciudad Naranco que llevaba un mes en traspaso y como ella dice “no di opción, es para mí”.
Era conocida en el gremio como Mar la de Santillana, por el nombre de la editorial, y aunque ni siquiera era del barrio –nació en La Manjoya, vivió en la parte alta de El Campillín y luego se trasladó a Candás- y no conocía “ni al peluquero de al lado”, su carácter amable y compromiso hicieron que en poco tiempo fuera una persona muy apreciada por los vecinos.
Han sido diez años al frente de un negocio al que dice que no iba a trabajar, sino a disfrutar. Y ese amor por los libros –es gran aficionada a la novela negra- lo ha sabido transmitir en una librería donde los niños tenían mucho protagonismo: “me especialicé en infantil porque además de tener muchos colegios cerca soy muy niñerona. Los críos venían y les dejaba coger libros y se tumbaban a leerlos boca abajo en una alfombra”. Por eso cree que las librerías van mejor si se especializan en algún campo y sin están abiertas a la gente, con charlas o coloquios, y a los autores.
Recuerda que los colegas del gremio “me dejaron un año de librera y luego me eligieron presidenta de la asociación Libro Oviedo, en una etapa en la que me tocó celebrar su 25 aniversario y pasar la pandemia”.
Durante estos años ha logrado vivir de un negocio que no es fácil, pero que tiene algunos puntos fuertes como los libros de texto. “Yo tenía el colegio Auseva al lado y algún año llegue a despachar 370 lotes de libros de texto y material escolar y eso da bastante margen para unos meses”.
Hace dos años, un coche se la llevó por delante cuando iba en moto y tuvo que cerrar el negocio, pero siempre con la esperanza de volver, hasta el punto de que hasta el mes pasado siguió pagando renta y facturas. Tras varias operaciones, la semana pasada ya fue consciente de que no volvería a su querida librería donde ya puede verse un cartel de Disponible. Cuenta que fue un momento duro: “era llorar por cada esquina, abría un cajón y lloraba, limpiaba una estantería y volvía a llorar, porque la librería lo era todo…”
No obstante, Mar no está quieta –no puede-, así que ahora se dedica con más ahínco a la Cocina Económica, de la que es voluntaria desde hace treinta años y presidenta desde 2024. “Ahora estoy demasiado entretenida, conozco a las hermanas, a los 99 voluntario y a los doce trabajadores. Damos 350 comidas diarias, más que cualquier restaurante de Oviedo, y para hacerlo hay que trabajar y coordinar”. Los comensales tendrán esta Navidad un regalo muy especial gracias a ella.
Prieto, que además es patrona de embarcaciones deportivas y suele salir a navegar con el club de Candás, deja un recuerdo imborrable en Ciudad Naranco. Como escriben desde Activa Ciudad Naranco “nos quedamos con el buen sabor de boca de haberte conocido y trabajar contigo para mejorar nuestro barrio y te deseamos una pronta recuperación y mucha suerte en tu nueva etapa”. Para el recuerdo quedan también sus maravillosos escaparates de Navidad.
Antes de despedirse, nos deja dos lecturas recomendadas: «Tatá», de Valérie Perrin, una novela sobre el peso de la memoria, los secretos familiares y la fuerza de los afectos, y «Jaque al psicoanalista», de John Katzenbach, continuación de «El Psicoanalista». Un thriller con elementos oscuros, dinamismo, tensión, violencia contenida y constantes giros.


