El acusado reconoció los hechos atribuidos por la Fiscalía de Asturias y la acusación particular y asumió también trabajos en beneficio de la comunidad y nuevas prohibiciones de acercamiento

El hombre procesado por intentar acabar con la vida de su pareja sentimental en Gijón, con la que convivía pese a tener una prohibición judicial de acercamiento vigente, reconoció este miércoles los hechos y aceptó una condena de cinco años y medio de prisión, además de otras penas complementarias. La vista oral estaba señalada en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Asturias, con sede en Oviedo, y el acuerdo alcanzado entre las partes evitó la celebración del juicio tras el reconocimiento de los hechos por parte del acusado.
Según la información facilitada por la Fiscalía del Principado de Asturias, el procesado, nacido en 1988, retomó la convivencia con su pareja en octubre de 2024 en Gijón, a pesar de que tenía vigente una condena que le prohibía acercarse a menos de 500 metros de la mujer, su domicilio o su lugar de trabajo, así como comunicarse con ella por cualquier medio. Esta prohibición estaba establecida hasta diciembre de 2025.
Los hechos que dieron origen al procedimiento ocurrieron el 16 de junio de 2025. De acuerdo con el escrito de la Fiscalía, el acusado agredió e insultó a la víctima durante la tarde y, horas después, se produjo un nuevo episodio de violencia en el domicilio. La Fiscalía sostiene que el hombre utilizó un cuchillo e intentó causarle lesiones graves, aunque la víctima logró evitar varios de los ataques y posteriormente pudo acudir a un centro sanitario, desde donde fue trasladada a un hospital.
El Ministerio Fiscal calificó los hechos como constitutivos de un delito de homicidio en grado de tentativa, un delito de quebrantamiento de condena y dos delitos de lesiones en el ámbito familiar. En la causa se apreciaron, según la Fiscalía, las agravantes de parentesco y desprecio de género respecto al intento de homicidio, además de reincidencia en uno de los delitos de lesiones. Tras el reconocimiento de los hechos, el procesado aceptó una pena principal de cinco años de prisión por el delito de homicidio en grado de tentativa. También asumió una prohibición de acercamiento y comunicación con la víctima durante once años, una medida de libertad vigilada durante cinco años tras el cumplimiento de la pena de prisión y seis meses adicionales de cárcel por el delito de quebrantamiento de condena.
Por los delitos de lesiones, la condena incluye 80 días de trabajos en beneficio de la comunidad y la prohibición de tenencia y porte de armas durante tres años por cada delito. Además, deberá indemnizar a la víctima con 16.300 euros y hacer frente a los gastos médicos ocasionados al Servicio de Salud del Principado de Asturias, cuya cuantía se determinará en ejecución de sentencia. La Fiscalía informó asimismo de que el acusado había consignado previamente 9.000 euros como reparación del daño, circunstancia que fue tenida en cuenta junto con la atenuante analógica de toxicomanía.