Ambos sindicatos reclaman a las Administraciones un refuerzo de los protocolos, recursos económicos y profesionales encargados de luchar contra esta lacra; desde enero se han registrado catorce muertes de mujeres en toda España

«Hasta que no muera ni una más». Esa idea, expresada hasta la saciedad desde que la, sociedad comenzó a alzar la voz contra el problema, resume el marco temporal con el que juegan quienes luchan por erradicar la lacra de la violencia machista, un mal que, en lo que va de año, ya se ha cobrado catorce víctimas mortales a lo largo y ancho del territorio español. Por ello, y como aún queda mucho por hacer hasta alcanzar esa meta ideal, los sindicatos Comisiones Obreras (CCOO) y Unión General de Trabajadores (UGT) han celebrado esta mañana concentraciones ante sus respectivas sedes asturianas, en ambos casos emplazadas en Oviedo. El mensaje compartido por estas dos organizaciones es fácil de imaginar: por un lado, visibilizar su rechazo a tales agresiones y, por otro, reclamar a las Administraciones más y mejores recursos y acciones que, de una vez por todas, les pongan coto.
Por parte de UGT, el comunicado emitido con motivo de la concentración ha incidido en la urgencia de destinar «más recursos humanos y económicos, protocolos ágiles, formación obligatoria en igualdad y perspectiva de género» en diferentes ámbitos, a tenor del «repunte alarmante de los feminicidios», así como de la violencia vicaria, en lo que va de año. De hecho, desde el sindicato enfatizan que esa última, ejercida principalmente contra los hijos, «sigue siendo una de las formas más crueles de violencia machista», contabilizándose ya «tres menores asesinados por sus progenitores, con el objetivo claro de dañar a sus madres». De ahí que en UGT reclamen «órdenes de protección que se cumplan, seguimiento integral y gestión unificada entre administraciones», así como «coeducación real en todos los niveles» y «la implementación rigurosa de protocolos de acoso, formación obligatoria de equipos directivos, sanciones ejemplares y auditorías de igualdad».
Una mujer muerta cada 7,4 días en 2025

Un mensaje parecido ha sido pronunciado por los representantes de CCOO, quienes han puesto el foco en los terribles efectos que las carencias de recursos entrañan. «La precariedad mata», han señalado en su propio comunicado, antes de insistir en la necesidad de «reforzar la protección de las mujeres, los niños y niñas y sus familias». Eso sí, en el ente sindical recalcan la necesidad de aportar al problema la debida dimensión humana, evitando limitarse a jugar con cifras. «Siempre que utilizamos datos y porcentajes lo hacemos aclarando que tras esas cifras hay personas, familias, compañeros y compañeras, amistades… Hay historias de vida rotas por la violencia», han apuntado. Con ese fin, en CCOO han notificado que, según el informe del Consejo General del Poder Judicial sobre violencia de género realizado al cierre de 2025, «una mujer fue asesinada por su pareja o expareja cada 7,4 días», y «una de cada cinco, cuyas muertes dejaron 39 menores huérfanos y huérfanas, había denunciado a sus agresores». Además, «tres menores murieron a manos de las parejas o exparejas de sus madres, por lo que el número de niños víctimas de violencia vicaria desde 2013 asciende a 65».
Frente a semejante panorama, el sindicato insiste en que «los datos permiten trazar un perfil de las víctimas en función de su edad, nacionalidad y relación con el agresor», confirmando que «la violencia de género es un fenómeno caracterizado por su diversidad, pues su impacto alcanza a todos los ámbitos y orígenes: nacionalidad, clases sociales, grupos étnicos, edades, niveles de estudios…».