El regidor ovetense corta toda esperanza de un posible regreso, y da carpetazo a la petición formulada por la plataforma ‘Fiestas Populares’, motivada por el lleno que se registró en la plaza durante la final del Mundial Masculino de Fútbol

No son pocos los ovetenses que recuerdan con nostalgia aquellos tiempos, cada vez más lejanos, en los que, por espacio de unos pocos días, la plaza de la Catedral se convertía en un gran escenario para acoger los conciertos de las fiestas de San Mateo. Unos días pasados que concluyeron abruptamente en julio de 2019, cuando el Ayuntamiento, entonces en manos del PP y de Ciudadanos, decidió atender la demanda de la Iglesia, y suprimir las actuaciones musicales en dicho espacio. Y es ausencia parece destinada a mantenerse, al menos, durante el tiempo que a Alfredo Canteli le quede como regidor de la capital asturiana. En unas declaraciones hechas esta misma mañana, el dirigente popular ha sentenciado que «los conciertos de San Mateo, mientras yo sea alcalde no volverán a La Catedral», sin añadir, o quitar, nada más. Un portazo a una posibilidad que, desde hace días, venían solicitando colectivos ciudadanos y culturales, así como ciudadanos a título individual en las redes sociales.
En todo caso, el blanco principal de las palabras de Canteli ha sido la plataforma ‘Fiestas populares’. Impulsados por la multitudinaria afluencia de personas a la plaza en la noche del domingo al lunes, con motivo del seguimiento de la final del Mundial Masculino de Fútbol, y de la posterior celebración de la victoria de ‘La Roja’, sus responsables reclamaron al Consistorio reabrir el espacio para la organización de eventos musicales durante las fiestas patronales de la ciudad. En ese sentido, y haciendo memoria, conviene recordar que en 2019 tanto el deán de la catedral de Oviedo, Benito Gallego, como el arzobispo Jesús Sanz Montes, abanderaron las quejas por la presencia de los conciertos a tan poca distancia del edificio eclesiástico, alegando que las vibraciones ponían en peligro tanto la integridad de la estructura, como del patrimonio que atesora. Tras un primer traslado a la Losa, sobre la estación de ferrocarril, desde entonces las actuaciones ha ido peregrinando de un lugar a otro; este año se repartirán entre el recinto de la Ería, el paseo del Bombé y las plazas Feijóo y del Paraguas, además de otras ubicaciones periféricas.