El alcalde de Oviedo señala posibles ilegalidades en la explotación de la mina pese a estar cerrada

El alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, ha afirmado este viernes que “alguien tiene que ser responsable” de las cinco muertes registradas en el accidente de la mina de Cerredo, en el concejo de Degaña, ocurrido hace algo más de un año. Las declaraciones del regidor se producen tras conocerse el informe de la Inspección General de Servicios sobre el caso, que apunta a la existencia de irregularidades en la explotación. Según Canteli, se trata de un suceso especialmente grave al haberse producido en una mina en la que, según ha indicado, se cometieron “ilegalidades” y se continuaba extrayendo carbón pese a que debía estar cerrada.
El alcalde ha subrayado que, a la luz de los datos conocidos, “se sabía perfectamente” que se estaba llevando a cabo actividad extractiva, por lo que insiste en la necesidad de depurar responsabilidades. Estas declaraciones llegan después de que el Ayuntamiento de Gijón solicitase el cese de Nieves Roqueñí, en relación con este caso.
El informe de la Inspección General señala que la Autoridad Minera habría utilizado los denominados Proyectos de Investigación Complementaria como mecanismo para autorizar la extracción de carbón, evitando así la aplicación del Plan de cierre de la minería no competitiva en España, que obliga a devolver las ayudas públicas antes de permitir nuevas explotaciones en minas en proceso de clausura.