El anuncio, hecho por el Gobierno autonómico, de que el Plan Especial podría salir a concurso antes de que acabe febrero no convence al regidor de Oviedo, quien duda de la situación del contrato millonario que había para derribar los edificios

¿Hay sobre la mesa, de una vez por todas, una solución para el futuro de El Cristo y, más concretamente, de los edificios del antiguo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), ubicados en El Cristo? Tal vez. Así lo afirma el Principado, al menos… Aunque en Oviedo son escépticos. Porque el alcalde la capital asturiana, Alfredo Canteli, arremetió ayer lunes contras las declaraciones, hechas desde la Concejalía de Ordenación de Territorio, de que la redacción del Plan Especial que posibilitará el reaprovechamiento de la parcela tras el paralizado derribo de las construcciones actuales podría salir antes de que acabe febrero. Un plazo ajustado que, para el regidor ovetense, no es digno de crédito, toda vez que, considera, hasta la fecha las promesas hechas en ese sentido desde el Gobierno autonómico no se ha cumplido.
«Creo poco en lo que dice el Principado», aseveró Canteli, para quien la Consejería que lidera Ovidio Zapico, de Izquierda Unida, está siendo «demasiado blanda». Prueba de ello, opina el alcalde, es el estado en que se está permitiendo que quede el centro, que describe «desvalijado; no quedan ventanas, no queda nada de nada». Pero, sobre todo, la clave del escepticismo de Canteli está en la falta de avances en el que es el paso crucial que ha de darse antes de pensar en hacer uso del lugar: la demolición. Una actuación, a día de hoy, en dique seco, y que no se llevará a término hasta que se consume el traslado a Llanera del Centro Comunitario de Tejidos y Sangre. A ese respecto, el regidor de la capital lanzó ayer al aire, y al Ejecutivo regional, la pregunta de qué ha pasado con «el contrato millonario que había para derribar los edificios; de repente desaparece la empresa… ¿Cómo está eso?».