La entidad aprovecha el Día del Comercio en la FIDMA para reiterar el papel «clave» del minorismo como dinamizador de la vida social, y reclama al Principado tanto unas directrices sectoriales, como protección frente a multinacionales como CostCo
Unión y Gobierno autonómico presentan el nuevo sello conjunto ‘Comercios de Asturias’, una apuesta por la integración del sector minorista en el tejido turístico regional, y premian a cinco establecimientos con más de un cuarto de siglo de actividad

Si cuentan con unos pocos minutos -y es muy probable que así sea-, les invitamos a participar en un pequeño juego. Nada del otro mundo, no teman por su hipotética complejidad… Simplemente, cierren los ojos un instante, y traten de imaginar cómo será el mundo dentro de un cuarto de siglo. Su estética, sus valores, su orden social, sus ciudades y pueblo… Y, por qué no, también sus comercios. ¿Ya tienen su propia imagen hipotética de ese mañana no tan lejano? Bien, bien… Porque la Unión de Comerciantes de Asturias, sí. En esa figuración, el tejido comercial de la región es un entramado fuerte, moderno, competitivo y de calidad, útil para la dinamización de la vida social, y perfectamente integrado en la oferta turística autonómica. Eso sí, para lograr tal cosa es imprescindible la implicación de otros actores. Y justo ese esfuerzo conjunto para lograr que la fantasía se convierta en realidad es el que la entidad ha reclamado esta mañana, aprovechando la celebración del Día del Comercio en la Feria Internacional de Muestras de Asturias (FIDMA). Una cita que también ha servido para reconocer a cinco empresas con una longevidad a cuestas de más de veinticinco años, para hacer balance de los múltiples logros cosechados a lo largo de 2025, y para que Unión y Principado presentasen el nuevo sello conjunto ‘Comercio de Asturias’, primer paso hacia la conversión del minorismo en un sólido recurso turístico.
La recepción de una supuesta carta escrita por un comerciante del año 2051 ha sido el curioso recurso utilizado por Sara Menéndez, presidenta de la Unión, para relatar al público reunido en el Palacio de Congresos del Recinto Ferial ‘Luis Adaro’ esa visión del sector dentro de dos décadas y media. La misiva ha sintetizado algunos de los valores propios de la entidad que lidera, como la necesidad de una apuesta decidida por el comercio de proximidad para «lograr un relevo generacional» que evite la desaparición de iniciativas solventes, o de dinamizar la abundante cantidad de locales vacíos que se acumulan en las urbes. No obstante, Menéndez ha aludido a algunos de los obstáculos que podrían impedir la materialización de ese futuro. En presencia de la vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo, la presidenta de la Unión ha vuelto a solicitar la redacción y entrada en vigor de unas Directrices Sectoriales de Equipamiento Comercial que definan las reglas del juego y el marco jurídico, y que se elaboren a partir de «un diálogo y un consenso» con los comerciantes, siendo como son «quienes mejor conocen sus necesidades». En paralelo, la carta leída por Menéndez también hacía referencia al polémico aterrizaje de la multinacional estadounidense CostCo en Bobes, un proyecto estratégico para el Principado, y al que la Unión se opone con todas sus fuerzas. «No estamos en contra de las inversiones, pero las reglas del juego han de ser las mismas para todos», ha enfatizado la presidenta.

Aun sin hacer mención al ‘caso CostCo’, Llamedo ha recogido el guante sobre las Directrices Sectoriales arrojado por Menéndez, y le ha asegurado que las mismas «están ya en la última fase». Un afán tranquilizados que llegaba instantes antes de ambas presentasen el sello ‘Comercio de Asturias – Comercios con Alma’, una nueva campaña conjunta concebida para aprovechar todo el potencial del minorismo como polo de atracción turística. Con 64 negocios de distintos puntos de la región ya adheridos a esta campaña -y luciendo su logotipo en sus fachadas o escaparates-, la idea de base es convertir dichos establecimientos en «lugares con una identidad, con historia y con personalidad», que ofrezcan al visitante una experiencia más allá de la mera adquisición de un producto, o la prestación de un servicio. Al fin y al cabo, se ha recordado durante el evento de esta mañana, «el comerciante es una de las personas del destino con las que más contacto tiene el visitante; son como pequeñas oficinas de información turística, y una buena experiencia en esos comercio puede equivaler a un buen recuerdo, a una recomendación y una razón para regresar». Sembrada la semilla, el siguiente paso de la Unión y del Principado será promocionar la campaña y, de ese modo, multiplicar el número de participantes en la misma.
Por supuesto, para que un comercio se forje una identidad hace falta dedicación, compromiso, trabajo duro… Y tiempo. A ese respecto, otro de los hitos del Día del Comercio de esta 69ª FIDMA ha sido el reconocimiento a cinco establecimientos gijoneses con más de veinticinco años de historia a sus espaldas. Opticalia Contrueces, Jamonería El Arbeyal, la tienda de bolsos y complementos Borsellino, la Perfumería Isaac y el centro Ruymar Arte – Marta Estrada Decoración han sido los seleccionados en esta edición, y sus respectivos representantes han recibido el aplauso unánime de autoridades y público mientras recogían los galardones de manos tanto de Menéndez y Llamedo, como de Ángela Pumariega, vicealcaldesa de Gijón; Pedro López-Ferrer, vicepresidente de la Cámara de Comercio gijonesa, y Rubén Castro, vicepresidente de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE). Este último, en su turno de intervención, ha advertido de que, «en un momento de importantes transformaciones para el sector», el comercio de proximidad «cuenta cada vez con más fortalezas: conocimiento del cliente, cercanía, calidad y especialización», y a rescatado ciertos recuerdos de su infancia en Mieres para recordar el papel, todavía vigente, de los pequeños negocios como refugio social. «Las familias, en los momentos difíciles, se refugiaban en la tienda de la vecina del pueblo; cuando los establecimiento desaparecen, nuestros pueblos, ciudades y barrios pierden una parte de su identidad», ha finalizado.
La estela trazada por Castro la ha seguido López-Ferrer, quien ha centrado el tiro en el necesario relevo generacional. Desde su posición como segundo al mando de la Cámara, ha abogado por establecer mecanismos que fomenten el atractivo de una actividad que «aporta muchas satisfacciones, pero que también exige importantes sacrificios». Instantes después era Pumariega quien subía al atril dispuesto en el Palacio de Congresos; y lo hacía para retomar el argumento de ese rol dinamizador del minorismo, un sector que «genera muchísima actividad en nuestros barrios, crea vínculos de confianza… Gracias a él, nuestra ciudad es más dinámica, segura, acogedora y tiene más calidad de vida». No obstante, el broche lo ha puesto Llamedo. En su calidad de vicepresidenta del Gobierno asturiano, la aludida ha llamado a «visibilizar vuestro trabajo», el de todos los pequeños comerciantes, el de «aquellas personas que levantáis la persiana cada mañana, y que hacéis únicas las ciudades y los pueblos; tenéis un protagonismo fundamental». Y ha cerrado el acto reiterando que, para la Administración a la que representa, «sois un sector estratégico», toda vez que da empleo a más de 60.000 personas en la región, y que «genera oportunidades a muchas familias que, además, pueden permanecer en aquellos lugares en los que nacieron».





