El último informe emitido por el Tribunal de Cuentas amplía el horizonte de entrega de los primeros diecisiete convoyes a 2028; la oposición autonómica reprocha la «falta de coordinación» entre Administraciones, y tacha de «engaños» los ‘Acuerdos de la Castellana’

Pues, según parece… No. Es posible que los futuros trenes que renovarán la flota de Cercanías de ancho métrico en Asturias no estén operativo a lo largo de este año o, a más tardar, en 2027, como aventuró la operadora ferroviaria nacional RENFE. Así parece vaticinarlo el último informe emitido por el Tribunal de Cuentas, que amplía hasta 2028 el horizonte de recepción de las primeras diecisiete unidades, actualmente en construcción en la planta zaragozana de Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF). Ni qué decir tiene que el anuncio ha bastado para que, ayer miércoles, la oposición se lanzase a la yugular del Gobierno autonómico, criticando una supuesta falta de coordinación entre el mismo y la Administración central. Y las críticas han llegado a tal punto que esta mañana, durante el acto de entrega al Ayuntamiento de Gijón del aparcamiento de la avenida de Portugal, el presidente del Principado, Adrián Barbón, se ha referido al particular, llamando a que la llegada de tales unidades se produzca a la mayor brevedad.
«Lo que reclamamos, y lo que vamos a exigir, es que se cumpla el acuerdo (en referencia a los llamados ‘Acuerdos de la Castellana’) en su integridad», ha manifestado el líder asturiano, recalcando que, en este momento, la atención está puesta en ese primer lote. A ese respecto, de forma velada, Barbón ha pedido cierta paciencia. Al fin y al cabo, «fabricar un tren lleva tiempo», lo que no quita que, en la actualidad, el material rodante de Cercanías que RENFE opera en el Principado «se cae de puro viejo». Así, recibir los diecisiete trenes actualmente en construcción ayudaría a aliviar momentáneamente la presión sobre la red de ancho métrico, obsoleta y sobrecargada tras el escándalo, hace ya tres años, de las unidades que no habrían cabido en los túneles de la región. No obstante, conviene recordar que aún restarían otros dieciocho convoyes, todavía no pedidos a CAF. En fin, un cuadro general que ha llevado al presidente a expresar su confianza en que el lote inicial llegue a suelo asturiano «más pronto que tarde».
«Los presidentes de Galicia y Castilla y León dijeron que ya quisieran para ellos acuerdos como los de ‘La Castellana’; solo Asturias y Cantabria los tenemos»
Adrián Barbón, presidente del Principado
Tales declaraciones han llegado solo un día después de que las alarmas saltasen entre los restantes grupos parlamentarios tras conocerse el contenido del informe del Tribunal de Cuentas. Desde las filas del PP, la diputada Beatriz Polledo describió la nueva demora como un «escándalo de gestión del dinero público de todos los asturianos», al que se añadiría un «escándalo de relato». Por ello, Polledo reprochó a Barbón que «no puede seguir presentándose como ese mero espectador que no sabe nada», y describió los ‘Acuerdos de la Castellana’ como «una colección de engaños» que el líder asturianos habría tratado de «vender» a todos sus representados. Más calmadamente se expresó Xabel Vegas, portavoz de Convocatoria por Asturias, quien reclamó «transparencia» a la hora de concretar si el retraso llegará a producirse, y de definir a quién corresponderá la responsabilidad; más aún, planteó que el establecimiento de la gratuidad de las Cercanías hasta la llegada de los trenes «no es suficiente», y reivindicó que «se escuche a los asturianos». Por su parte Adrián Pumares, diputado de Foro, tachó de «verdaderamente preocupante» la falta de coordinación periódica entre las dos Administraciones. Y Carolina López, de Vox, volvió a elevar el tono, definiendo lo ocurrido como «un ejemplo más de la desidia y la falta de autoridad» de Barbón.
El aludido también ha tratado de poner en valor esos ‘Acuerdos de la Castellana’ esta mañana, desde Gijón. «De propaganda, nada», ha descartado, cortando las acusaciones del PP, y recordando que, cuando se firmaron, «los presidentes de Galicia y Castilla y León dijeron que ya quisieran para ellos esos acuerdos». Unos acuerdos, ha profundizado Barbón, que «arrancamos en una negociación muy dura el entonces presiden (De Cantabria) Revilla y yo, y en los que dice, entre otras cuestiones, que, mientras no se empiecen a incorporar los nuevos trenes, tiene que permanecer la gratuidad; solo Asturias y Cantabria lo tienen». Con esas cartas encima del tapete, el dirigente asturiano sí ha querido trasladar a Madrid el mensaje inequívoco de que «lo que se firma es para cumplirlo», y ha invitado al Ministerio de Transportes a que, «si no va a cumplirlo, que lo diga». No obstante, en ausencia de tal manifestación, Barbón ha concluido dando a entender que «la planificación es dar cumplimiento íntegro a esos acuerdos».