Dada la combinación de altas temperaturas y vientos de estas jornadas, el Principado ha decretado la Situación 0 del INFOPA, mientras los equipos de extinción trabajan en los distintos frentes, concentrados en catorce concejos del centro y el oeste

Es ya toda una ‘tradición’, aunque sea lúgubre e inquietante, que, con la llegada del calor cada nuevo año, Asturias vuelva la mirada hacia sus montes y observe con preocupación la recurrente amenaza de los incendios forestales. Y hoy martes, en el séptimo día de este abril inusualmente cálido, la dinámica se ha repetido. Según informaban a primera hora de la mañana fuentes del Servicio de Emergencias del Principado (SEPA), un total de 32 focos están ardiendo en la región, repartidos en catorce concejos, y concentrados en el centro y el oeste del territorio. Y, aunque los equipos de extinción trabajan con ahínco para tratar de sofocar cada uno de los conatos, la Consejería de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias decretaba en la tarde de ayer el paso a fase de emergencia del Plan de Incendios Forestales del Principado de Asturias (INFOPA), en Situación 0, el escalón más bajo del mismo. Aun así, se trata de un salto relevante, al haberse abandonado la condición de alarma anterior.
Dos factores son los que han llevado a tomar semejante decisión: la existencia de varios incendios ardiendo simultáneamente, primero, y las condiciones meteorológicas de estos días. A nadie escapa que las últimas jornadas han estado dominadas por altas temperaturas; las mismas que, combinadas con el viento de componente sur que soplaba este lunes, y con la sequedad de la vegetación en distintos puntos de la geografía asturiana, completan la receta de un potencial desastre. Tanto es así que, al término de la jornada de ayer, el índice de riesgo de incendio forestal era alto, muy alto e, incluso, extremo en varios municipios y parroquias. No obstante, se confía en que la bajada de temperaturas y las lluvias anunciadas para hoy contribuyan a mitigar el impacto de estos frentes.