En contraste a la situación de privilegio asturiano, esperan temperaturas de hasta 42 grados en provincias como Córdoba, Jaén o Toledo

Asturias se ha convertido este jueves en uno de los enclaves más frescos del país, en contraste con las intensas olas de calor que afectan a gran parte del territorio español. Así, la localidad de Vega de Urriellu, en el concejo de Cabrales y situada en plena área de los Picos de Europa, ha registrado la temperatura más baja de España, con 8,1 grados centígrados a las 4:30 horas, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Junto a Vega de Urriellu, otras tres estaciones meteorológicas asturianas se han situado entre las diez más frías del país durante la madrugada. Leitariegos marcó 8,3 °C, Valgrande-Pajares 8,9 °C y Vega de Ario, también en Picos de Europa, alcanzó los 9,3 °C.
Una temperatura que marca la senda por la que discurre el tiempo en el Principado este jueves, con cielos nubosos, brumas y nieblas que, en muchos puntos, vendrán acompañadas de lluvias y chubascos en la Cordillera, con posibilidad de tormentas en zonas de alta montaña. De hecho, se mantiene activo un aviso amarillo por tormentas en los Picos de Europa. Las temperaturas máximas se mantienen moderadas, con valores previstos de hasta 23 °C en Oviedo, Avilés, Gijón y Cangas del Narcea.
En contraste de la situación de-para muchos- privilegio asturiano, numerosas zonas del interior y sur peninsular se encuentran en aviso naranja por altas temperaturas, con previsiones de hasta 42 grados en provincias como Córdoba, Jaén o Toledo, convirtiendo el Principado en el ‘último’ refugio climático de la península.