25 equipos han presentado propuestas para rehabilitar el inmueble, cerrado desde 2010, con el objetivo de transformarlo en un innovador espacio de vivienda en alquiler para jóvenes y zona de uso comunitario

El histórico edificio de La Malatería, en el barrio de San Lázaro está un paso más cerca de recuperar su lugar en la ciudad gracias a Europan 18, el prestigioso concurso europeo para jóvenes arquitectos. Un total de 25 equipos han presentado propuestas para rehabilitar el inmueble, cerrado desde 2010, con el objetivo de transformarlo en un innovador espacio de vivienda en alquiler para jóvenes y zona de uso comunitario. El director general de Vivienda del Principado, Daniel Sánchez, visitó este viernes el edificio acompañado por la secretaria general de Europan España, Carmen Imbernón, y varios miembros del jurado internacional, que valorarán las propuestas presentadas. “Este concurso sitúa Oviedo y Asturias en el mapa de la arquitectura europea. Permitirá que sean jóvenes los que reinterpreten el inmueble y contribuirá a dar una nueva vida al barrio de San Lázaro», destacó Sánchez.
El Principado se ha comprometido a ejecutar el proyecto ganador, cuyo fallo se conocerá en diciembre. Además, no descarta encomendar al equipo premiado la redacción del proyecto y, si es español, también la dirección de las obras. La Malatería fue seleccionada por Europan como uno de los ocho emplazamientos españoles, entre 47 en toda Europa, dentro de la edición número 18 del certamen, centrada en el lema La ciudad renacida. En este contexto, el edificio ovetense ha sido incluido en la categoría de “renacer en términos constructivos”, promoviendo intervenciones basadas en los principios de las 3R: reducir, reutilizar y reciclar.
Un proyecto de ciudad verde, inclusiva y sostenible
Las bases del concurso exigen a los equipos participantes propuestas que respeten y pongan en valor el edificio original, fomenten la eficiencia energética, promuevan la movilidad sostenible e integren espacios comunes abiertos al barrio. El objetivo es claro: ofrecer soluciones urbanas innovadoras y sostenibles que mejoren la vida de los jóvenes residentes y revitalicen San Lázaro. En una visita anterior al inmueble, Enrique Escudero, jefe de Edificación y Vivienda del Principado, explicó que los proyectos podrán incluir espacios comunitarios, incluso una guardería, y que está permitida cierta ampliación del volumen edificado, siempre que respete el entorno y la memoria del lugar.
El impulso institucional se suma al trabajo de la plataforma vecinal La Malatería no se Tira, que lleva más de dos años reclamando la recuperación del edificio. Hace apenas unas semanas, el colectivo organizó una sestaferia para limpiar y adecentar los exteriores del inmueble, y continúa reclamando la reposición de elementos como el alero de la fachada principal.