El segundo teniente de alcalde defiende que el Gobierno municipal condena la violencia, pero reclama al exconcejal de Somos que pida disculpas por episodios anteriores y asegura que el equipo de gobierno también se ha sentido «agredido» en otras ocasiones

La polémica por la respuesta del alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, a la agresión sufrida durante San Mateo por los activistas de AMA Asturies Rubén Rosón y Jorge Fernández sigue ocupando las principales tertulias municipales. Así se demostró este lunes, cuando el segundo teniente de alcalde y concejal de Interior, Mario Arias, lejos de cerrar el debate, volvió a poner sobre la mesa los enfrentamientos políticos mantenidos con Rosón durante sus años como concejal de Somos y comparó aquellas situaciones con las que ahora han sufrido los dos jóvenes agredidos. Arias participaba en la Cadena SER junto al concejal socialista Jorge García Monsalve y al portavoz de IU-Convocatoria por Oviedo, Gaspar Llamazares. Durante la conversación, el dirigente popular comenzó reivindicando que el equipo de gobierno «rechaza» cualquier forma de violencia y recordó que representantes del PP participaron en la concentración convocada el sábado en solidaridad con los dos agredidos.
«Que sean las investigaciones policiales, que sean las autoridades judiciales las que determinen las responsabilidades del que sea. Y punto y se acabó», sostuvo. Sin embargo, a continuación introdujo un matiz que volvió a llevar el debate hacia los antecedentes políticos de Rosón. «Me gustaría que en algún momento hubiera pedido o pida disculpas por aquellos momentos en los que nos ha agredido él directamente a nosotros», afirmó Arias, en referencia al exconcejal de Somos. El popular insistió en que no considera a Rosón «un ejemplo de paz y concordia en la política, en la convivencia y en las relaciones con las personas y con el adversario político». Arias también aseguró que le gustaría que quienes ahora reclaman sensibilidad ante la agresión hubieran mostrado la misma actitud cuando miembros del equipo de gobierno se sintieron atacados en otras circunstancias. «Cuando nosotros pasamos por circunstancias similares, de otra manera, o parecidas, pues que también tengan la misma sensibilidad que tenemos los demás», señaló.
En ese punto puso como ejemplo un episodio ocurrido después del pregón de San Mateo, cuando, según relató, integrantes del equipo de gobierno tuvieron que abandonar la zona ante la tensión generada. «Poco más tuvimos que salir por allí corriendo», afirmó, al referirse a una situación que calificó de agresiones «verbales y hasta físicas». El episodio al que alude Arias podría guardar relación con las protestas que se produjeron durante las fiestas de San Mateo de 2022 contra el modelo festivo impulsado por el Gobierno local. Aquella movilización reunió a cientos de personas en la plaza del Ayuntamiento al grito de «Canteli, vete ya» y «que vuelva San Mateo», en una protesta que también estuvo marcada por los enfrentamientos verbales y las críticas al alcalde y a la concejala de Festejos, Covadonga Díaz.
El propio Arias, no obstante, desvinculó en varias ocasiones su intervención de cualquier intento de justificar la agresión actual. «Yo no estoy justificando que hayan agredido a Rubén Rosón ni a otra persona. Que no lo hago. Y lo condeno», insistió ante las críticas de García Monsalve y Llamazares. El concejal socialista le reprochó precisamente que introducir los comportamientos anteriores de Rosón podía acabar justificando la agresión. «Esto no es una riña tumultuaria», respondió García Monsalve, quien defendió que se trata de «una agresión por motivos ideológicos» y criticó la postura «equidistante» mantenida por el alcalde.
El segundo teniente de alcalde evitó además cuestionar directamente las palabras de Canteli y sostuvo que la posición del alcalde ya quedó fijada a través de la concejala de Festejos, Covadonga Díaz, el mismo viernes de la agresión. «Esa es la postura del equipo de gobierno. Y no vamos a hablar absolutamente nada más», afirmó. Además, volvió a reivindicar que el alcalde es una persona que «se caracteriza por condenar la violencia de manera generalizada» y rechazó que el Ayuntamiento vaya a asumir el enfoque político que reclama la oposición.