El enfrentamiento alrededor de Gerardo Antuña, el papel de Canteli y las dudas electorales reabren una batalla que Génova trató de evitar en febrero

El 97,43% de respaldo con el que Mario Arias fue elegido presidente del PP de Oviedo el pasado mes de febrero dibujó públicamente la imagen de un partido cohesionado y preparado para afrontar el ciclo electoral de 2027. Seis meses después, sin embargo, fuentes populares consultadas describen un escenario bastante más complejo, marcado por las relaciones entre Alfredo Canteli, Mario Arias y Gerardo Antuña, las dudas electorales y los movimientos que se producen entre Oviedo, la dirección regional y Génova.
Para comprender la situación actual hay que volver al propio congreso. Arias llegó finalmente como candidato único, pero fuentes conocedoras del proceso aseguran que aquella unidad fue más fruto de un acuerdo que de una ausencia de disputa. Según estas fuentes, Gerardo Antuña contaba con un importante respaldo entre los afiliados y especialmente en Nuevas Generaciones, mientras Arias tenía el apoyo del alcalde.
La posibilidad de una competición interna generaba preocupación. Sobrevolaban, además, dos precedentes incómodos: el congreso del PP de Avilés, donde Esther Llamazares, respaldada por la dirección regional, fue derrotada por Estefanía Rodríguez, y las tensiones vividas en la organización gijonesa. Fuentes consultadas sostienen que el congreso ovetense tardó tanto en convocarse precisamente por los movimientos destinados a evitar otro choque interno.
Finalmente intervino Génova y llegó el pacto: Mario Arias sería presidente y Gerardo Antuña continuaría como secretario general. Arias terminó concurriendo como candidato único y obtuvo un respaldo prácticamente unánime.
Pero aquella solución no habría cerrado todas las heridas. Según las mismas fuentes, Canteli habría esperado que Arias se impusiera sin necesidad de alcanzar un acuerdo con Antuña y el resultado habría provocado cierto malestar del alcalde con el nuevo presidente local.
Canteli y Antuña
La relación entre Canteli y Antuña aparece ahora como otro elemento de tensión. Fuentes consultadas aseguran que el alcalde ha realizado comentarios muy críticos sobre el secretario general local, delante incluso de un alto cargo del Principado.
Personas conocedoras de la organización sostienen, sin embargo, que no identifican un enfrentamiento previo que explique esa animadversión. Una de las fuentes consultadas habla directamente de una «obsesión» del alcalde con Antuña y asegura que este «nunca le hizo absolutamente nada».
La cuestión no es menor porque afecta también al futuro del partido. Canteli ha confirmado su intención de volver a presentarse en 2027, pero el PP ovetense deberá resolver posteriormente su sucesión y la composición de las próximas listas. En círculos populares se viene hablando desde hace meses de diferentes nombres y equilibrios internos.
Todo ello ocurre mientras aparece una preocupación mucho más inmediata: conservar la mayoría absoluta del Ayuntamiento. Fuentes próximas al PP ovetense conceden credibilidad a las encuestas publicadas recientemente que apuntan a una pérdida de escaños populares y a un crecimiento de Vox. Un escenario que obligaría a Canteli, por primera vez desde 2023, a depender de otra formación para gobernar.
La mirada puesta en Génova
Las dudas trascienden ya el ámbito municipal. Según fuentes conocedoras de las conversaciones internas, este miércoles se produjo una llamada desde la dirección regional del PP a un alto cargo del entorno de Alberto Núñez Feijóo para transmitir la preocupación provocada por las informaciones sobre la posibilidad de que José Manuel Ferreira pudiera dar un paso adelante como eventual candidato autonómico.
La respuesta recibida, según estas mismas fuentes, habría sido tranquilizadora pero suficientemente abierta como para alimentar las interpretaciones: «Estad tranquilos, paciencia y a esperar hasta finales de septiembre».
En esta maraña de relaciones entre Asturias y Madrid cobra además relevancia el peso que mantienen figuras históricas del partido. La reaparición pública de José María Aznar, nuevamente protagonista esta semana con su visita a Ceuta, recuerda que alrededor del PP nacional continúan existiendo referentes con influencia política mucho después de abandonar los cargos institucionales.
Así, seis meses después de aquel congreso presentado como una «exhibición de fuerza y compromiso», el PP de Oviedo afronta un otoño bastante menos tranquilo. La mayoría absoluta está en discusión, las relaciones internas distan de ser sencillas y el futuro autonómico introduce una variable adicional. El 97,43% de febrero cerró formalmente el congreso. Lo que parece no haber cerrado fueron todas las disputas que llevaron hasta él.