La empresa no podrá gestionar finalmente el albergue municipal de La Bolgachina después de que el Ayuntamiento detectara incumplimientos en la formación exigida a uno de sus trabajadores; la licitación queda desierta y volverá a salir a concurso

El futuro del albergue municipal de animales de Oviedo ha dado este viernes un giro que los colectivos animalistas llevaban meses esperando. Athisa Medio Ambiente ha quedado finalmente excluida de la licitación para gestionar el centro de La Bolgachina, después de que los informes técnicos municipales concluyeran que no cumplía uno de los requisitos formativos exigidos en los pliegos. La decisión deja desierta la contratación, ya que Athisa era la única candidatura que permanecía en el procedimiento después de la exclusión de la Fundación Protectora de Animales del Principado de Asturias, actual responsable del albergue desde 2022. El Ayuntamiento tendrá que iniciar ahora una nueva licitación para adjudicar el servicio.
La noticia ha provocado una reacción inmediata entre las asociaciones que durante los últimos meses habían mostrado su rechazo a la posible llegada de Athisa. Desde Alma Animal Asturias han recibido la exclusión con «tanta alegría» que, aseguran, resulta difícil expresarla con palabras. La asociación agradece el apoyo ciudadano recibido y destaca el número de escritos remitidos al Ayuntamiento para mostrar la oposición a la empresa. «La presión ciudadana sí funciona», sostiene el colectivo, que considera que la movilización de particulares y organizaciones animalistas ha contribuido a que la situación llegase hasta este desenlace.
El alivio se extiende también a otros colectivos. Gateras de Ventanielles ha agradecido públicamente a todas las personas que participaron en la campaña para evitar la entrada de Athisa y que, durante estas semanas, ayudaron a proteger y dar visibilidad a los animales que permanecían en el centro. Desde Liberación Animal Asturias han puesto el foco en el motivo concreto de la exclusión. Según explica el colectivo, Athisa habría quedado fuera porque uno de los trabajadores presentado para el servicio no acreditaba la capacitación del Principado exigida para ejercer como cuidador de animales de compañía. El Ayuntamiento comprobó, según esta versión, que la formación aportada no podía considerarse equivalente a la capacitación requerida, y recuedan que .
Es precisamente ese requisito el que ha llevado a la Mesa de Contratación a proponer la exclusión de la empresa. Los informes municipales señalaron que uno de los cursos aportados no alcanzaba la equivalencia exigida en los pliegos en cuanto a contenidos comunes y que, además, había sido impartido por una entidad que no figuraba entre las acreditadas por la Dirección General de Medio Rural y Pesca del Principado.
Meses de polémica alrededor de Athisa
La exclusión pone fin, al menos por ahora, a un proceso que había provocado una fuerte contestación entre las asociaciones animalistas asturianas. Athisa había pasado a ser la única empresa que seguía en la licitación después de que la Fundación Protectora quedara fuera por presentar fuera de plazo parte de la documentación requerida por el Ayuntamiento. La entidad recurrió aquella decisión en los tribunales y llegó a solicitar la suspensión cautelar del procedimiento, aunque la Justicia permitió que la contratación siguiera adelante. Durante ese periodo, distintas asociaciones comenzaron a organizar campañas de rechazo a la posible adjudicación. PACMA, Alma Animal Asturias, Gateras de Ventanielles, Liberación Animal Asturias y otros colectivos difundieron las polémicas que, según las denuncias, han acompañado a Athisa en otros servicios de protección animal y reclamaron al Ayuntamiento que reconsiderase su posible entrada en La Bolgachina.
La situación llegó a tal punto que, a finales de agosto, asociaciones animalistas y la propia Fundación Protectora intensificaron la búsqueda de adopciones y casas de acogida para reducir el número de perros y gatos que permanecían en el albergue ante el temor de que la empresa finalmente se hiciera con el contrato. La directora de la Fundación, Alejandra Mier, había expresado públicamente su preocupación por ese escenario y se sumó al llamamiento para encontrar familias para los animales. Ahora, el escenario cambia por completo. Athisa queda fuera y la Fundación Protectora prepara su regreso al procedimiento, según ha confirmado la entidad, que prevé presentarse de nuevo a la próxima licitación para intentar continuar con una gestión que desempeña desde 2022.