La Catedral de Oviedo se convierte en el escenario del último pulso político en San Mateo

La proyección de una bandera palestina sobre la torre de la Catedral de Oviedo durante la madrugada del viernes ha encendido la disputa política en plenas fiestas de San Mateo. Vox ha acusado al Partido Popular, que gobierna en la capital, de ser “cómplice pasivo” de lo que consideran “adoctrinamiento ideológico” promovido por la izquierda radical.
La portavoz municipal de Vox, Sonsoles Peralta, arremetió contra el PP por permitir que “las fiestas de todos los ovetenses se conviertan en un escaparate político”. Según Peralta, el colectivo Fiestes Populares, responsable de la proyección, ha marcado las celebraciones con gestos políticos “que nada tienen que ver con la tradición ni con el espíritu festivo”.
El episodio de la bandera no fue el único señalado. Vox recordó que durante el pregón oficial, miembros del mismo colectivo desplegaron pancartas en protesta contra Israel y que también han impulsado iniciativas como la venta de la llamada Palestine Cola, cuyos beneficios, según los organizadores, se destinan a proyectos sociales y políticos vinculados a Palestina. “Los ovetenses merecen unas fiestas libres de manipulación ideológica y sectarismo”, denunció Peralta.
Desde Fiestes Populares, la respuesta fue inmediata: acusaron al Ayuntamiento de “censura”, después de que la Policía Local interviniese para detener la proyección sobre la Catedral. Los portavoces del colectivo defendieron su iniciativa como un gesto de solidaridad con Palestina y aseguraron que su objetivo es “dar voz a causas justas que suelen ser silenciadas”.
La polémica añade tensión a unas fiestas ya marcadas por el pulso entre colectivos vecinales y la organización oficial. Mientras Vox presiona al PP para que “ponga freno a la politización”, el Ayuntamiento guarda silencio, evitando de momento pronunciarse sobre la actuación policial y los límites de las actividades enmarcadas en San Mateo.
Con la imagen de la bandera palestina sobre la Catedral circulando en redes sociales, la controversia amenaza con eclipsar los actos festivos y coloca a Oviedo en el centro del debate sobre la frontera entre reivindicación política y celebración popular.
La Catedral de Oviedo se convierte en el escenario del último pulso político en San Mateo

La proyección de una bandera palestina sobre la torre de la Catedral de Oviedo durante la madrugada del viernes ha encendido la disputa política en plenas fiestas de San Mateo. Vox ha acusado al Partido Popular, que gobierna en la capital, de ser “cómplice pasivo” de lo que consideran “adoctrinamiento ideológico” promovido por la izquierda radical.
La portavoz municipal de Vox, Sonsoles Peralta, arremetió contra el PP por permitir que “las fiestas de todos los ovetenses se conviertan en un escaparate político”. Según Peralta, el colectivo Fiestes Populares, responsable de la proyección, ha marcado las celebraciones con gestos políticos “que nada tienen que ver con la tradición ni con el espíritu festivo”.
El episodio de la bandera no fue el único señalado. Vox recordó que durante el pregón oficial, miembros del mismo colectivo desplegaron pancartas en protesta contra Israel y que también han impulsado iniciativas como la venta de la llamada Palestine Cola, cuyos beneficios, según los organizadores, se destinan a proyectos sociales y políticos vinculados a Palestina. “Los ovetenses merecen unas fiestas libres de manipulación ideológica y sectarismo”, denunció Peralta.
Desde Fiestes Populares, la respuesta fue inmediata: acusaron al Ayuntamiento de “censura”, después de que la Policía Local interviniese para detener la proyección sobre la Catedral. Los portavoces del colectivo defendieron su iniciativa como un gesto de solidaridad con Palestina y aseguraron que su objetivo es “dar voz a causas justas que suelen ser silenciadas”.
La polémica añade tensión a unas fiestas ya marcadas por el pulso entre colectivos vecinales y la organización oficial. Mientras Vox presiona al PP para que “ponga freno a la politización”, el Ayuntamiento guarda silencio, evitando de momento pronunciarse sobre la actuación policial y los límites de las actividades enmarcadas en San Mateo.
Con la imagen de la bandera palestina sobre la Catedral circulando en redes sociales, la controversia amenaza con eclipsar los actos festivos y coloca a Oviedo en el centro del debate sobre la frontera entre reivindicación política y celebración popular.