La presunta autora del delito, que se sentará en el banquillo mañana miércoles, podría cumplir hasta un año y medio de prisión, la pena que para ella solicita el Ministerio Fiscal

No hay hecho delictivo, ni tan siquiera aquellos motivados por la pura y simple necesidad, que no tenga un punto reprochable. Y el caso que mañana miércoles centrará la atención de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, con sede en Oviedo, no es, ni por asomo, un ejemplo de esos últimos. La Fiscalía del Principado solicitará al juez la condena a un año y medio de prisión para una mujer que, presuntamente, se apropió indebidamente de hasta 44.000 euros que se hallaban en la cuenta bancaria de su propia madre, fallecida en abril de 2023 y, en el momento de los hechos, ya anciana, dependiente y diagnosticada de Alzheimer. La vista oral comenzará a las 10 horas.
Según el relato aportado por el Ministerio Fiscal, el año clave fue 2019, cuatro después de que la enfermedad le fuese diagnosticada a la víctima. Con una evidente y creciente afectación de sus capacidades cognitivas y volitivas y déficits en tareas complejas, la mujer fue privada ese año de la potestad para tomar decisiones sobre su persona y patrimonio, siendo la procesada quien se ocupaba de su cuidado en el domicilio que tenía en Noreña. Aun así, la anciana seguía siendo titular de una cuenta corriente, a la que su hija tenía acceso. Y un dato importante: en 2004, antes de que el Alzheimer se hiciese patente, la anciana había nombrando herederos a sus tres hijos y, a mayores, había legado la mitad del tercio de libre disposición a la encausada, a condición de que cuidase de ella.
Ya fuese por codicia, por algún resentimiento desconocido o por otras razones, en abril de 2019 la hija, aprovechando el abono en la cuenta de su madre de 30.000 euros, procedentes de un depósito, se hizo con mil euros. Y fue solo la primera vez. Desde julio y, al menos, hasta octubre efectuó repetidos reintegros, en ocasiones casi diariamente, siempre por la misma cantidad, hasta sumar los mencionados 44.000 euros. Para la Fiscalía, tales hechos constituyen un delito continuado de apropiación indebida, razón por la que pide el año y medio de cáfcel, multa de catorce meses con una cuota diaria de ocho euros, el pago de la mitad de las costas procesales y, por último, la indemnización a la comunidad hereditaria de la mujer con 44.000 euros, más los intereses legales.