Nadie quiere perderse un encuentro que podría ser histórico, y por ello el club ha puesto a la venta las últimas entradas disponibles, correspondientes a la grada visitante, con el objetivo de llenar cada rincón del estadio

Muchos de quienes acudirán este domingo al Carlos Tartiere no llegaron nunca a ver a su equipo en Primera División. Hace ya un cuarto de siglo desde la última andadura del equipo carbayón en la máxima categoría del fútbol español. Corría la temporada 2000-01, y comenzaba entonces el descenso a los infiernos, Tercera División incluida. Pero este domingo, más que nunca, el sueño de volver a Primera arrastrará a una auténtica marea azul hasta el estadio, donde cada grito de ánimo será recibido por una plantilla que buscar brindarle a su afición el mejor de los regalos. Once de ellos se enfrentarán sobre el césped al Cádiz CF, en un encuentro que promete 90 minutos (más los que indique el colegiado) de puro infarto. Y es que veinticinco años después los de Paunović se encuentra a las puertas del ascenso directo a Primera División, aunque sin depender, eso sí, únicamente de sí mismos.
La victoria por 0-1 en Tenerife en la pasada jornada, gracias a un tanto de Nacho Vidal, permitió al equipo mantener vivas sus opciones, pero el Oviedo se sitúa aún a dos puntos de los puestos de ascenso directo, lo que obliga a los azules a ganar su partido ante el Cádiz y esperar una derrota del Elche CF frente al Deportivo de La Coruña.
Últimas entradas para vivir el sueño en primera persona

Así las cosas, nadie quiere perderse un encuentro que podría ser histórico, y por ello el club ha puesto a la venta las últimas entradas disponibles, correspondientes a la grada visitante, con el objetivo de llenar cada rincón del estadio. También ha activado la opción de liberar abonos para facilitar el acceso al mayor número de aficionados posible. Con todo, se espera un ambiente “caliente”, en palabras del centrocampista Santiago Colombatto, quien esta semana confirmaba que el equipo está motivado por llegar a la última jornada con opciones reales de ascenso.
Entre tanta euforia, Veljko Paunovic ha insistido en que el objetivo del equipo es centrarse en su partido y no perder de vista lo que está en su mano: “Cumplimos con nuestro deber en Tenerife y ahora queremos hacerlo con nuestra gente”. Difícil templar los nervios cuando hay tanto en juego, pero se intenta. Por eso, desde el club y el vestuario se apela a la calma, la concentración y el respaldo de la afición, que ha sido protagonista a lo largo de la temporada. Y recuerdan la última bala: en caso de no conseguir el ascenso directo, al Real Oviedo todavía le quedaría la opción del playoff.