«Lo que te diferencia de ser un buen técnico es la capacidad de hacer sentir bien a la persona que llevas contigo», explica su director
El Instituto de las Emergencias (IEDUCAE) inicia este abril el proceso de matriculación para el curso 2025-2026 consolidando su apuesta por la simulación clínica avanzada y una elevada empleabilidad en el ámbito de las emergencias.
IEDUCAE ha logrado posicionarse en pocos años como un referente en el ámbito de la formación sanitaria, con especial foco en el transporte sanitario, las urgencias y las emergencias. En pleno arranque de la campaña de matriculación para el curso 2025-2026, su director, Juan González, desgrana los pilares sobre los que se asienta un proyecto educativo que combina excelencia técnica, visión práctica e innovación constante.
La oferta de IEDUCAE es amplia, pero el corazón del centro está muy claro: “Nuestro fuerte es el título de Técnico en Emergencias Sanitarias. Es una formación oficial, reconocida por el Ministerio de Educación y de carácter reglado”. Con 160 plazas repartidas entre modalidad presencial y semipresencial, este ciclo formativo de Grado Medio representa la base sobre la que se construye todo lo demás.
A ese núcleo formativo se suman otros títulos de creciente demanda en el sector sanitario. “Tenemos cuatro certificados de profesionalidad homologados”, explica González. Se trata de Transporte Sanitario, Atención a Múltiples Víctimas y Catástrofes, Docencia para el Empleo y Atención Sociosanitaria a Personas Dependientes en Instituciones Sociales.
La empleabilidad es una de las grandes fortalezas del ciclo. “El nivel de contratación anda en torno al 90% de los titulados en Técnico en Emergencias Sanitarias”, afirma. En cuanto a los requisitos de acceso, la titulación mínima exigida es la Educación Secundaria Obligatoria, sin limitación de edad: “A partir de que tengan la ESO ya podrían entrar a formarse en el ciclo”.
Uno de los aspectos más distintivos de IEDUCAE es su apuesta decidida por la formación dual. “Estamos inmersos, tanto en primero como en segundo curso, en formación dual. Eso significa que los alumnos desde el primer curso ya se suben a las ambulancias”, explica González. Esta metodología, basada en una formación eminentemente práctica, permite a los estudiantes tener contacto real con el entorno profesional desde el inicio.
La experiencia se completa con una infraestructura tecnológica de primer nivel. El centro cuenta con el único centro de simulación clínica existente actualmente en Asturias, compuesto por tres salas: una sala de control, una sala que simula un entorno hospitalario, y otra sala inmersiva con maniquíes simuladores de alta fidelidad. “Respira, vomita, se le puede pinchar, sondar, se queja… es lo mismo que trabajar con una persona real, pero con un maniquí, de manera que se minimicen los riesgos, en este espacio se recrea situaciones reales mediante pantallas LED, sonido envolvente y ambientación física. Tenemos un caso que es un accidente en un andamio. Los alumnos entran en una escena con herramientas tiradas, ruido, calor… Eso hace que salgan muchísimo más preparados para enfrentarse a lo mismo en una situación real”, señala.

El centro cuenta también con una campa de 4.000 metros cuadrados para la realización de ejercicios de múltiples víctimas, este año se aprovechará este espacio para un nuevo proyecto de tecnificación en la conducción.
Como última apuesta, este curso, IEDUCAE incorpora un vehículo ambulancia de simulación, se trata de una unidad soporte vital, totalmente equipada, donde el alumnado podrá enfrentarse a situaciones reales dentro de la misma, cuenta con un sistema de cámaras y sonido mediante el cual el resto de alumnos desde el aula podrán observar todo lo que ocurre durante el caso que estén realizando los compañeros en el interior de la ambulancia de simulación en movimiento.
Pese a los avances técnicos, el director insiste en que el gran reto del sector sanitario no es únicamente tecnológico, sino humano: “El reto es la humanización. Lo que te diferencia de ser un buen técnico es la capacidad de hacer sentir bien a la persona que llevas contigo”. Según González, el paciente rara vez recuerda aspectos técnicos, pero sí cómo fue tratado. “No se va a acordar si le pusiste el collarín bien o no. Se va a acordar de cómo hablaste con él para ponérselo, de cómo te presentaste”.
Este enfoque está profundamente integrado en la cultura del centro. “Nosotros estamos súper comprometidos con la humanización, especialmente en el ámbito del transporte sanitario. Es lo único que no nos podrán quitar las máquinas”, añade. De hecho, alerta sobre los avances en automatización: “Ya hay camillas que entran y salen solas. Si no hay alguien al lado que le hable al paciente, igual ya no servimos ni para meter la camilla”.
IEDUCAE comenzó su actividad en 2017 con apenas treinta alumnos. En la actualidad, acoge entre 240 y 260 estudiantes a diario en sus aulas. A lo largo del año, más de 2.000 personas pasan por sus programas, incluyendo formación especializada para empresas, cuerpos de bomberos y personal de emergencias.
“Estamos impartiendo formación en muchas comunidades autónomas. FP solo en Asturias, porque las competencias están transferidas, pero cursos especializados los llevamos a cabo en toda España”, indica. Ejemplos recientes incluyen acciones formativas en Santander, Badajoz, Madrid o Lanzarote.
IEDUCAE mira al futuro con nuevos proyectos. Próximamente iniciará obras para ampliar sus instalaciones y homologar un nuevo ciclo de Formación Profesional Superior, “Nosotros nacimos en emergencias y ahí es donde tenemos que seguir creciendo. No queremos convertirnos en un centro generalista, sino seguir siendo referentes en lo que mejor conocemos”, concluye González.



