La base lidera a España hacia el bronce y culmina su explosión con una actuación monumental frente a Alemania

Iyana Martín ya es una estrella del baloncesto mundial. La asturiana ha cerrado este domingo un extraordinario Mundial de Berlín conquistando la medalla de bronce con España y siendo una de las grandes protagonistas del triunfo por 81-58 frente a Alemania. Con solo 20 años, terminó el partido por el tercer puesto con 22 puntos, nueve asistencias y 28 de valoración, unos números que pusieron el broche a un campeonato espectacular.
La actuación de Martín le permitió ser reconocida como MVP del partido por el bronce. No fue, además, el único reconocimiento individual con el que se despide de Berlín. La asturiana ha sido incluida en el quinteto ideal del Mundial, confirmando su lugar entre las grandes jugadoras del torneo.
Su último encuentro resume buena parte de lo ocurrido durante estas semanas. Iyana asumió responsabilidades en ataque, dirigió a España y volvió a aparecer cuando había una medalla en juego. Al término del tercer cuarto ya acumulaba 16 puntos y siete asistencias. España terminó rompiendo definitivamente el partido y asegurándose un lugar en el podio.
Un bronce mundial con un protagonismo especialmente significativo para el deporte asturiano. Porque Martín no ha tenido una aparición puntual en Berlín: ha sido una de las referencias de España durante todo el campeonato.
Curiosamente, el Mundial había comenzado para Iyana frente al mismo rival ante el que terminaría. España debutó contra Alemania con una contundente victoria por 83-53 y la asturiana necesitó apenas 20 minutos para firmar 12 puntos y cuatro asistencias, con un sobresaliente 5 de 6 en tiros de campo y pleno desde el triple.
Su primera gran explosión anotadora llegó en el segundo encuentro. España cayó contra Mali por 73-82, pero Martín terminó como máxima anotadora española con 20 puntos, además de cinco rebotes, cuatro asistencias y tres recuperaciones.
No tardó en repetir la cifra. Frente a Japón volvió a anotar 20 puntos, acompañados de cuatro rebotes, en la victoria española por 59-79. España aseguraba así la primera posición del grupo e Iyana recibía el reconocimiento como MVP del encuentro.
Con las eliminatorias llegó la hora de comprobar si la asturiana podía mantener ese nivel cuando cada posesión comenzaba a valer un Mundial. La respuesta llegó rápidamente.
En cuartos de final, España arrolló a Australia por 89-66. Martín aportó 14 puntos, cuatro asistencias y tres robos en 24 minutos y la selección se clasificó entre las cuatro mejores del planeta.
Sin complejos ante Estados Unidos
En semifinales esperaba el gigante del baloncesto mundial: Estados Unidos. España consiguió llevar el partido hasta el último cuarto con empate a 58 antes de terminar cayendo por 66-76.
También ahí apareció Iyana Martín.
La asturiana anotó 17 puntos y compartió con María Conde la condición de máxima anotadora española. Ni el rival ni el escenario frenaron a una jugadora que, con apenas 20 años, volvió a asumir responsabilidades ante algunas de las mejores baloncestistas del planeta.
La derrota cerró la puerta de la final, pero dejó abierta la del podio. Y en el partido por el bronce volvió a aparecer la mejor versión de Iyana: 22 puntos, nueve asistencias, 28 de valoración, MVP y victoria frente a Alemania.
El balance de Berlín habla por sí solo. Martín alcanzó o superó los 20 puntos en tres encuentros, respondió ante Estados Unidos, lideró a España en el partido por la medalla y terminó incluida entre las cinco mejores jugadoras del campeonato.
Iyana Martín llegó al Mundial como una de las referencias de España y se marcha de Berlín como una estrella mundial.