El acusado, detenido en 2024 después de que una empleada alertara a la Policía, reconoce los hechos y asume inhabilitación para actividades con menores

Un hombre acusado de almacenar pornografía infantil, material que había descargado utilizando un ordenador de la biblioteca pública Ramón Pérez de Ayala de Oviedo, aceptó este jueves la pena solicitada por la Fiscalía del Principado de Asturias. Según el escrito fiscal, los hechos se remontan al 8 de junio de 2024. Ese día, una empleada de la biblioteca observó que el hombre, nacido en 1960 y usuario frecuente del centro, estaba visualizando contenido pornográfico, sin poder concretar en ese momento si era de adultos o de menores. El acusado tenía dos dispositivos USB conectados al ordenador. Cuando abandonó la sala, la trabajadora revisó el equipo y localizó una carpeta titulada “Cine X”, donde encontró una treintena de archivos con material pornográfico, incluido contenido infantil. De inmediato informó al director del centro, que dio aviso al Cuerpo Nacional de Policía. Los agentes recibieron tres ordenadores utilizados por el acusado para su análisis.
La detención se produjo el 12 de junio de 2024. En su poder se intervinieron siete memorias USB y un teléfono móvil. En seis de los dispositivos se halló material de pornografía infantil destinado a su consumo privado. La investigación permitió localizar una gran cantidad de vídeos y fotografías de niñas en actitud sexual y manteniendo relaciones con adultos. La Fiscalía considera los hechos constitutivos de un delito de posesión de pornografía infantil, tipificado en los artículos 189.5 y 192.1 y 3 del Código Penal.
Tras reconocer los hechos, el acusado aceptó una condena de 12 meses de multa con una cuota diaria de 6 euros, además de responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago. La pena incluye también la inhabilitación para el ejercicio de los derechos de la patria potestad durante cuatro años y la prohibición de trabajar o realizar cualquier profesión, oficio o actividades, sean o no retribuidas, que conlleven contacto regular y directo con menores de edad durante 2 años. La conformidad se formalizó en una audiencia preliminar celebrada en el Juzgado de lo Penal nº 1 de Oviedo, donde el acusado reconoció los hechos.